08 jun

Así se enseña sin asignaturas, sin libros de texto y sin exámenes

Seguimos hablando, transmitiendo y reforzando cambios, avances del sistema educativo hacia un aprendizaje respetuoso, hacia el respeto por el aprendiz y su proceso.

Publicado en www.elmundo.es OLGA R. SANMARTÍN 16/04/2015

Educación

Revolución pedagógica

  • Un día de clase en el colegio concertado de El Clot (Barcelona)
  • Es uno de los centros de los jesuitas catalanes que han cambiado su metodología
  • Han tirado tabiques y tarimas y en las clases priman los proyectos y el trabajo en equipo
  • Las clases magistrales han sido reducidas a la mínima expresión
  • ‘El maestro ha dejado de ser el que todo lo sabe, ahora acompaña y guía al alumno’
  • ‘Los exámenes no van a servir para nada. Las oposiciones tienen los días contados’

Así se enseña sin asignaturas, libros ni exámenes. SERGIO GONZÁLEZ VALERO

En el colegio católico concertado de El Clot, antiguo centro de reunión de los trabajadores de la metalurgia durante los años 70 en Barcelona, los curas hicieron la revolución el pasado mes de septiembre. Se cargaron los libros de texto, la semana de exámenes finales y el tradicional esquema de asignaturas, derribaron tabiques y tiraron a la basura las tarimas. Los viejos pupitres de color verde pálido fueron reemplazados por sillones chill out. Modernizaron todo, hasta los crucifijos. Ahora son de una sencilla madera nórdica y ha desaparecido de ellos la figura del Cristo agonizante.

Al séptimo día descansaron y se encontraron con que habían instaurado en las aulas una especie de teología de la liberación (más bien habría que llamarla pedagogía de la liberación), con un aprendizaje basado en el trabajo cooperativo quehuye de verdades absolutas y plantea preguntas abiertas en un barrio de inmigrantes y familias humildes.

El ruido, por ejemplo, es frecuente en el aula. Los maestros no mandan callar. “Si estuvieran en silencio, no habría trabajo en equipo”, explica Jordi López, uno de los tres profesores que tienen los 43 alumnos de 5º de Primaria B. A su espalda, cuatro niños de 10 y 11 años consultan el portátil subidos a una grada, mientras otros tres ponen pegamento en una cartulina desplegada en una mesa circular y dos más diseñan un coche teledirigido repantingados en un sillón. Se sientan como quieren. “Se autogestionan”. Es una clase, pero todo el mundo dice que aquello parece Silicon Valley.

‘Queremos que el estudiante sea el protagonista del proceso de aprendizaje’

Con las ideas renovadoras del Papa Francisco y una larga tradición de excelencia educativa a sus espaldas, los jesuitas han emprendido un cambio radical en Cataluña. El nuevo método pedagógico se ha puesto en marcha este curso de forma piloto en tres centros concertados (dos en Barcelona y uno en Lérida), pero la intención es ampliarlo en los próximos cinco años a los otros cinco colegios que tienen en la comunidad autónoma. En total, la reforma afectará a 13.000 estudiantes.

En El Clot, centro de unos 2.000 alumnos con mucha tradición de FP, sólo se ha implantado de momento en dos cursos -5º de Primaria y 1º de la ESO- y sus muros centenarios albergan una suerte deesquizofrenia arquitectónica. Por un lado están los pasillos mal iluminados forrados de madera oscura que llevan a aulas de las de antes, con todos los alumnos en ordenadas filas de cara a la pizarra, pendientes de la explicación del profesor. Sólo el docente habla y los demás escuchan. Sobre ellos, los alargados tubos de neón.

Por otro lado están las zonas nuevas: clases de 120 metros cuadrados con paredes y puertas transparentes, lucernarios y despachos integrados en el mismo espacio. Todo es diáfano, de colores alegres, y hay gradas y pufs donde los críos pueden trabajar o escuchar una explicación. Las mesas están agrupadas de cuatro en cuatro. Donde antes había un profesor por grupo, ahora hay tres. “El seguimiento de los alumnos es mucho más exhaustivo. Observamos en cada momento cómo se relacionan y trabajan”, dice López. Eso sí, “el maestro ha dejado de ser la figura del que todo lo sabe, y ahora es el que acompaña y guía al alumno”. “Queremos que el estudiante sea el protagonista del aprendizaje”. ¿Cómo lo logran? A partir de los proyectos.

El inicio del día

La clase comienza a las 8.45 horas con el “inicio del día”, momento en que los maestros, con micrófonos inalámbricos, explicanindistintamente en catalán, castellano o inglés lo que van a hacer durante la jornada. Antes, cada hora correspondía a una asignatura. Ahora, aunque perduran algunas materias tradicionales con su horario cerrado (Matemáticas, Educación Física o Música), la mayoría de las cosas se hace en proyectos en los que las competencias se adquieren de forma transversal. Por ejemplo, en 1º de la ESO B (12 y 13 años) están con un proyecto de 30 horas sobre las primeras civilizaciones. La Lengua la aprenden a partir de los jeroglíficos y los escribas; las Naturales, estudiando el Nilo; las Sociales, con cronogramas… Todo se remata con una obra final concreta; en este caso, hacen una revista.

Al inicio de cada proyecto, los profesores reparten un folleto en el que se explica lo que van a estudiar -el de las nuevas civilizaciones está en inglés- y las preguntas que van a tener que saber responder los alumnos al final, así como la equivalencia de cada contenido con el currículo oficial que establece la Lomce. Los materiales didácticos han sido elaborados por los propios profesores y sólo en Inglés y Francés siguen usando el libro de texto.

‘En mi otro colegio era el chulo de la clase. Aquí soy yo mismo y tengo ganas de trabajar’

Las clases magistrales han sido reducidas a la mínima expresión (en torno al 5% del tiempo) y lo que predomina es el trabajo en equipo. Tienen los proyectos, pero también otro programa en el que los alumnos se dedican a investigar en función de sus intereses. En 5º de Primaria, los chicos realizan desde experimentos con bicarbonato sódico hasta la programación de una visita a un centro de terapia para autistas. En 2º de la ESO, unos hacen una obra de teatro, otros un taller de repostería, otros aplicaciones para teléfonos móviles, reportajes de fotografía, diseño de moda…

“Es darles un espacio para que ellos puedan aplicar por sí mismos las herramientas que les hemos dado en clase”, detalla la profesoraCarme Jarque, de 1º B, mientras supervisa en cuclillas a un grupo de chicas. Miquel Casanovas, docente de 1º A, recalca los buenos resultados que se producen cuando los alumnos se evalúan unos a otros. Los deberes, siempre que se puede, se hacen dentro del horario lectivo.

¿Y los críos qué opinan? “Me gusta esto, porque reforzamos los vínculos con los compañeros. Si haces mal tu trabajo individual, el grupo sale perjudicado. Antes unos días venía bien y otros sin ganas. Ahora vengo muy contento porque hacemos algo diferente”, cuenta David Ortiz, de 13 años.

Oriol Jarod, de su curso, reconoce que en su anterior colegio no quería asistir a clase. “Fingía que me dolía algo para no ir. Cada día era una pesadilla porque siempre yo era el malo. Me veían como el chulo de la clase. Aquí soy normal, soy yo mismo. Este año tengo ganas de hacer el trabajo”.

Las razones del cambio

En realidad, todo este cambio empezó precisamente por eso, por lafalta de motivación que comenzaban a experimentar los alumnos al inicio de la adolescencia. Los críos se aburrían. Los profesores y los padres lo notaban. Nadie estaba muy contento.

“Al entrar en Secundaria los alumnos desconectaban, ya no era éste el lugar mágico de descubrir el conocimiento”», recuerda Josep Menéndez, director adjunto de la Fundación Jesuitas Educación. “En 5º de Primaria se notaba un bajón, porque tenían muchos deberes y muchas extraescolares. Venían desmotivados y cansados”, añade López.

¿Qué ha ocurrido con el nuevo sistema? “Aún no se pueden sacar conclusiones sobre resultados académicos, pero vemos un cambio muy notorio en la actitud de los alumnos; hay más predisposición al aprendizaje. Además, el conflicto ha bajado espectacularmente. Los profesores dicen que es porque el nivel de interés es mayor: el conflicto viene por el desinterés”, responde Menéndez.

En 2009, los jesuitas se pusieron manos a la obra. Preguntaron a unos y a otros sobre cómo sería la escuela ideal del futuro. El 68% de los profesores pedía un cambio y llegaron a reunir 56.000 ideas, la mayoría de los alumnos. Copiaron cosas de centros de Alemania,Holanda y Dinamarca, de los colegios Montserrat de Barcelona yPadre Piquer de Madrid. De todo eso sale ahora una pedagogía propia resultado de mezclar la teoría de las inteligencias múltiplescon el aprendizaje basado en problemas, el trabajo colaborativo, unas Matemáticas en las que priman el juego y los escenarios reales y un refuerzo de la ortografía y de la expresión oral.

“En España, los chicos, en general, saben escribir bastante bien, pero, cuando lo tienen que explicar, les da vergüenza. El día de mañana van a tener que hablar en público, esto es importantísimo”, apunta Nadia Carreño, profesora de 1º B. Los estudiantes tienen que exponer en cuatro lenguas sus proyectos ante toda la clase, y esa presentación oral es evaluada.

La evaluación

¿Cómo se pone nota a todo esto? “No hay época de exámenes. Han desaparecido en el sentido de instrumentos de evaluación. Se ha acabado eso de tener cinco días de pruebas al acabar el trimestre y que cuenten entre el 40% y el 60% de la nota”, afirma Menéndez. Ahora los exámenes representan, como mucho, el 20% de la calificación final y el resto procede de la evaluación diaria a partir de los trabajos individuales y de equipo.

Los docentes trabajan con rúbricas de evaluación, mecanismos pautados de observación que tratan de dar resultados objetivos. De ahí resulta un boletín de notas trimestral que expresa, por un lado, el nivel de las competencias adquiridas por el estudiante y, por otro, su traslación mediante un algoritmo a las asignaturas tradicionales con las clásicas notas de insuficiente, suficiente, bien, notable o excelente.

“Los exámenes no van a servir para nada en el futuro”, sostiene Menéndez. “El sistema de oposiciones tiene los días contados. El mundo va a ser más complejo y se van a necesitar personas que sean capaces de relacionarse y comunicarse, que sean competentes, comprensivas, conscientes y comprometidas”.

Algunos críos dicen que volverían al sistema anterior porque les resulta “complicado” trabajar en equipo, otros confiesan que sus hermanos mayores les chinchan diciéndoles que su colegio “es unchiquipark donde no se aprende nada”, pero la mayoría está muy contenta y dice que se esfuerza y trabaja más que antes. Lo mismo opinan los profesores y los padres.

El final del día

La clase en 5º B concluye a las 16.45 horas con el “final del día” y una música de Enya que logra que los críos se sienten en su sitio y se calmen. El último momento lo dedican a pensar en las cosas buenas que han pasado y escriben unas palabras de agradecimiento a algún compañero en un post-it que pegan en la pizarra. Jordi López va tocando en la cabeza a los que pueden levantarse y los críos salen de uno en uno. En completo silencio. El profesor suspira y dice con orgullo: “Esto demuestra que se puedenhacer las cosas de otra forma“.

@olgarsanmartin

OCDE: ‘No durarán las asignaturas’

El director de Innovación e Indicadores de Progreso de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE),Dirk van Damme, considera que “la idea de tener asignaturas como Matemáticas, Lengua e Historia dentro del currículo no va a durar mucho”. “Los estudios del futuro van a ser más una combinación de materias, actividades y proyectos combinados de forma creativa”, indica a EL MUNDO. Aplaude, en este sentido, que en algunos centros educativos el Periodismo se haya convertido en una nueva asignatura, porque sintetiza varias competencias en una sola. En Finlandia, uno de los países que mejores resultados obtiene en el Informe Pisa, algunos institutos han empezado a eliminar algunas asignaturas tradicionales. A cambio, los alumnos de 16 años estudian como en El Clot: por proyectos en los que se aprenden los conceptos de manera global. Tienen, por ejemplo, un proyecto sobre la UE y a partir de ahí adquieren conocimientos de Lengua, Geografía, Economía, Historia y Política. Otro cambio que se ha puesto en marcha, y que también recuerda al colegio de Barcelona, es que se ha sustituido la clase magistral por un aprendizaje cooperativo donde los alumnos trabajan en pequeños grupos. Los docentes que dan el paso reciben una remuneración extra en sus salarios y el 70% está siendo formado en el nuevo sistema, según el diario británico ‘The Independent’, que lo considera “una de las reformas educativas más radicales que hace un país”.

09 may

El juego y los juguetes de los niños

Una de nuestras maneras de acercarnos a un aprendizaje respetuoso, divertido y de calidad es a través de los juegos reciclados que diseñamos y desarrollamos desde Cadakual.
Artículos como éste nos afianzan en ésta apuesta. Los juguetes que aportan una "entrada al mundo del Juego" y permiten florecer la creatividad, la curiosidad, la alegría... generan aprendizaje.

 

El placer de jugar de los niños. Entrevista a la pedagoga Inma Marín.
Publicado en www.guíainfantil.com

 

Educadora social y directora de Marinva (Consultoría Pedagógica especializada en Educación y Comunicación a través del Juego), Inma Marín es además asesora pedagógica de la Fundación Crecer Jugando, presidenta de la Asociación Internacional por el Derecho de niños y niñas a jugar, y socia-fundadora y miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Ludotecas de Cataluña.

Experta en juegos, juguetes, infancia, nuevas tecnologías y educación en el tiempo de ocio, Inma Marín es autora del libro El placer de Jugar, una obra con la que intenta contestar a todas aquellas dudas y preguntas de los padres sobre el juego y los juguetes de sus niños.

La educación en el juego y los juguetes de los niños

Niño jugando con las construcciones

¿Cómo educar y motivar a los niños para que recuperen el placer de jugar?
Jugar es la actividad principal de la infancia. Una necesidad que nos empuja, nos transforma, nos hace crecer. Ahora y siempre, los niños han sentido y sienten que el juego es placer. Es alegría, diversión, pasarlo bien. A veces, vemos a los niños aburridos o desilusionados entre una montaña de juguetes y pensamos, ¿cómo es posible? Para que el juego exista debe incentivarse el deseo, pero no el deseo de “poseer”, forzosamente fugaz, sino el deseo de obtener, conseguir, superar e imaginar. Esperar aquello que deseas motiva las ganas de jugar y disfrutar. Y también motiva las ganas de jugar poder compartir el juego con otros. Dos o tres niños… incluso sin juguetes, encuentran la manera de jugar. Y por supuesto, para motivar el placer de jugar en los niños, hemos de hacer crecer nuestro propio placer de verles jugar, nuestra apuesta incondicional por su juego.

¿Cuándo se puede decir que un niño disfruta de un juego o de un juguete?
Ningún juego ni juguete instituido garantiza en sí mismo el juego y, por tanto, el disfrute total y absoluto. Los juguetes son los mediadores entre el Juego y el niño, estimuladores de su capacidad de jugar. Un niño disfruta de un juego o de un juguete en la medida que le garantiza esa entrada en el mundo del JUEGO en mayúsculas. El juguete debe divertir, apasionar, expresar sentimientos y emociones, imaginar, crear y también destruir, superar retos, sorprenderse, compartir… A veces, jugar irá acompañado de risas y carcajadas, pero también podemos verles con semblantes serios y altamente concentrados y a pesar del esfuerzo, querrán repetir el juego, volverlo a intentar. Jugar y disfrutar, en este sentido, no pueden separarse.

¿Qué debemos considerar a la hora de elegir un juguete para nuestros hijos?
Que sea adecuado a sus intereses, gustos y edad. Cada edad viene definida por sus capacidades y habilidades. Ha de ser estimulador del juego, despertar las ganas de jugar, sentir, mirar, tocar y saber, facilitando el desarrollo infantil en todos sus ámbitos: motriz, cognitivo, emocional, social, y, por supuesto, deben fomentar valores positivos. Pero también que sea de calidad, es decir, que cumpla con el objetivo que se propone. Que no se rompa en las manos torpes de un niño… Y por supuesto, que sea seguro y cumpla con toda la Normativa de Seguridad Europea. Y si no hablamos de un juguete en concreto, sino del repertorio de juguetes adecuados, debemos tener en cuenta dos variables más: que sean variados (permitiendo un desarrollo integral) y en su justa medida, ya que el exceso de juguetes, lejos de hacer crecer las ganas de jugar, las disminuye y empobrece.

¿Cómo y dónde los padres pueden jugar con sus hijos?
Compartir la experiencia de juego con sus hijos es una oportunidad privilegiada para los padres para establecer puentes y vínculos con ellos. Por lo tanto, ¡pueden y deben jugar siempre que puedan! Y no sólo en casa, reservando un espacio y un tiempo para compartir juegos y juguetes… también de camino al colegio, jugando a contar coches de un color determinado, o de camino a ver a la abuela, mientras jugamos a las adivinanzas o al Veo Veo dentro del autobús…

Niño jugando

¿Cómo hacerlo?
Viviéndolo y entrando en la experiencia de juego, entendiéndola como una actitud, más allá de las actividades y juegos concretos que podamos proponerles. En este sentido, los padres podemos valorar el juego y los juegos de nuestros hijos como sanas experiencias de crecimiento, descartando la afirmación de que el juego es algo bonito pero inútil, una especie de sarampión infantil que afortunadamente se pasa de mayor. Hecho esto, el juego, actividad principal de nuestros hijos, se convertirá en algo compartido y apreciado por toda la familia.

¿Se juega igual con un niño que tenga o no alguna discapacidad?
La necesidad de jugar existe exactamente igual tenga o no el niño alguna necesidad especial. El juego representa en niños con necesidades especiales un estímulo imprescindible y una forma placentera y muy eficaz para desarrollar sus potencialidades. Lo que sí que deberemos tener en cuenta es de escoger y/o adaptar los juegos o juguetes para su mayor disfrute. En la página webwww.ludomecum.com se ofrecen juegos comerciales que pueden ser utilizados por niños con necesidades especiales.

¿Se juega igual con un niño que con una niña?
Por supuesto. La capacidad de jugar es inherente al ser humano, sin distinción de ningún tipo. Otra cosa es que, a determinadas edades, niños y niñas muestran, en general, preferencias por distintos tipos de juegos y juguetes: tal vez los niños se decanten por un juego más de acción y movimiento, mientras que las niñas se pueden inclinar por juegos más sociales, donde prevalece la comunicación. Pero ni en todos los casos es ni “debe” ser así y ni mucho menos debemos discriminar a unos ni a otros en ningún sentido, valorando, una vez más, sus elecciones y preferencias, seas cuales sean.

¿Cómo orientar a los niños para que seleccionen los juguetes de Navidad? ¿Juguete educativo o didáctico?
Nuestro consejo debe ir orientado más a la variedad, la cantidad, la forma de pedir y a valores como pensar en los demás, compartir y ser respetuosos que no en orientarles hacia juguetes que entendemos que son educativos o didácticos. Todos los juguetes son educativos, en el momento en que nos ayudan a crecer y a desarrollarnos. Una bicicleta, una muñeca, un balón, una construcción o un juego de mesa, aunque no nos enseñen un contenido del currículo escolar (como las sumas y las restas), son sin ningún género de dudas, altamente educativos.

Juegos velocidad

A través del juego, ¿se puede educar al niño? ¿Es conveniente que los padres les dejen ganar?
¡No deberíamos dejarles ganar! Ganar no es un regalo: se ha de conseguir con esfuerzo y paciencia. Cuando jugamos aprendemos cosas tan importantes como a tener paciencia, superar la frustración, asumir retos, aceptar normas, ponernos en el lugar del otro, valorar nuestras capacidades y enfrentar nuestras limitaciones… Asumir esa actitud de juego, en que todos entendemos y pactamos una determinada dinámica favorece todos éstos y muchos más aprendizajes que, si interferimos dejándonos ganar, por ejemplo, posiblemente no se producirán.

¿Qué ocurre con el niño que no tiene la posibilidad ni la oportunidad de jugar?
Jugar es un derecho amparado por la Declaración de los Derechos de los Niños, adoptada por las Naciones Unidas en 1959 y ratificada posteriormente en la Convención de 1989. Eso significa que se entiende que es absolutamente necesario para el desarrollo sano y adecuado de los niños que éstos jueguen. Hemos de garantizar esa posibilidad y oportunidad de jugar, ya que de lo contrario, el crecimiento de nuestras futuras generaciones podría verse seriamente perjudicado. 

¿Qué opina de los videojuegos y de los juegos en la Red?
El juego y los juguetes son testigos de cada momento de la historia. Los avances técnicos, los valores morales, los gustos y la moda imperante quedan reflejados en los juguetes. Y vivimos un momento en que la tecnología e Internet es parte de nuestras vidas… ¿cómo no iba a estar presente en los juegos de nuestros niños? Los videojuegos pueden y deben convivir perfectamente con los juguetes tradicionales. Escogidos y utilizados con criterio y simultáneamente con el resto de tipos de juegos necesarios y propios de la edad, son ideales para desarrollar habilidades personales, afectivas y sociales; habilidades psicomotrices como la coordinación de movimientos, la orientación y organización espacial, la puntería, la precisión, la rapidez… y también habilidades y capacidades cognitivas como la curiosidad, la percepción visual y auditiva, la capacidad organizativa, etc. En este tipo de juego es importantísimo, una vez más, que nos informemos y que pongamos en manos de nuestros hijos los juegos y plataformas adecuadas para su edad. Que, a su vez, favorezcamos la compaginación de este tipo de juego con otros, y también que compartamos el juego con ellos porque será la manera en la que, desde el conocimiento y la implicación en la experiencia de juego, podremos realmente ponernos en su lugar y pactar límites y normas al respecto.

El placer de Jugar. Aprende y diviértete jugando con tus hijos
Autoras. Imma Marin, Silvia Penón y Maite Martínez.
Editorial Ceac.