10 sep

Lo dijimos en facebook (septiembre y octubre 2016)

30 de octubre

“Para él, lo prioritario es educar en valores, y asegura que algo se está haciendo mal si los niños y niñas tienen que dejar en la puerta de clase la ilusión, la imaginación y la creatividad para convertirse en pseudoadultos que aprenden datos para luego tener que repetirlos.”

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27 de octubre

” eso era lo único que podía hacer por el: brindarle esa espacio para que se sintiera sentido, acompañado en esa emoción que había surgido en él.”

En el artículo anterior os hablaba de la importancia de sentir nuestras emociones, de escucharlas y dejar que drenen hasta el final …

25 de octubre

Aprendizaje emocional – vacunas con efectos secundarios.
(y sirve para hombres y mujeres, claro está)

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23 de octubre

Solemos huir de las listas confeccionadas que pueden tender a enjuiciar a otros o a uno mismo pero este artículo ofrece varios elementos de reflexión que creemos interesante plantearnos hoy en día como padres y educadores; sin juicios, sólo con curiosidad por conocer otros puntos de vista.

“No queremos que nuestros hijos se caigan, por lo que, en vez de dejarles que experimenten la adversidad, les allanamos el camino.”

Pienso en el tipo de personas adultas en las que espero que mis hijas se conviertan, y para eso, siempre me pregunto: “¿Qué puedo hacer hoy para…

21 de octubre

“El programa KIVA centra su acción en los alumnos que no son ni “acosador” ni “acosado”; sino que le otorga la importancia del cambio a todos esos testigos que presencian y dejan pasar las situaciones de violencia escolar.”

Es innegable que en las últimas décadas la sociedad ha cambiado en sus sistemas de relación, comunicación, exigencias, ritmos, etc. Podríamos dedicar…

20 de octubre

“No sé cómo se hace”, dicen. Lo que quieren decir, en realidad, es que no saben cuál es la manera correcta de hacerlo. Les hemos acostumbrado a que siempre hay una manera correcta de hacerlo, una manera que los adultos conocemos y que les vamos a enseñar para que la reproduzcan con fidelidad, bajo pena de recibir una baja puntuación en caso de que no sea así.”

19 de octubre

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18 de octubre

“Hasta los once años no los consideramos como parte esencial ni necesaria del proceso de enseñanza y aprendizaje de los niños. El hábito de estudio se crea desde la motivación y el gusto por aprender.”

17 de octubre

Anoche proyectaron en la Cuatro, en el programa Zoom, un especial sobre nuevas maneras de aprender. Un repaso del modelo educativo actual en el que tuvieron cabida tanto defensores como detractores y en el que se esbozaron varios nuevos modelos de aprendizaje.
Nos pareció realmente interesante. Te dejamos el enlace:

Ponemos el zoom en el modelo educativo actual. Sus detractores sostienen que la excesiva memorización de datos y la carga de deberes están incidiendo en el bienestar de niños y padres. Ante la falta de soluciones, se presenta como alternativa la llamada ‘nueva educación’, una nueva manera de aprende…

16 de octubre

“Cuando se ha debatido el tema entre padres y profesores todos coincidimos en la importancia de conocer otra lengua, pero creemos que esta forma no es la adecuada, es agresiva y muy dañina para un grupo muy importante del alumnado”.

 
Idiomas: El colegio que no quiere ser bilingüe: Es muy difícil explicar la fotosíntesis en inglés. Noticias de Educación. Padres, profesores y dirección de la escuela…

15 de octubre

Magia y aprendizaje: leyendo el mundo.

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14 de octubre

“El mundo cambia y nosotros debemos cambiar. Los profesores tenemos la obligación de dar a los alumnos los instrumentos que precisarán en el futuro”.

No lo entiendo. No puedo comprender cómo en un país con una de las cifras de abandono escolar prematuro más altas de Europa, con ­resultados educativos no especialmente brillantes y con unos…

13 de octubre

Fantástica y fácil idea para trabajar los colores, la mezcla, los primarios y secundarios… además de pasarlo bien!!

9 de octubre

Reflexión, utopía, camino por hacer… parece que es una realidad que merece la pena intentar construir. Ojalá estemos cada día más cerca.

 

6 de octubre

Claves en un vídeo corto y muy interesante en un tema que a la mayoría de padres preocupa: Cómo gestionar el tiempo con las tecnologías.

“Ya lo dije hace tiempo: la tecnología no es mala. No lo es la televisión, ni los móviles, ni los tablets, ni los coches. Sólo hay que tener en cuenta a quién va dirigida y regular de un modo consciente su uso.”

La tecnología no es mala, pero hay que tener en cuenta a quién va dirigida y…

22 de septiembre

Desde su punto de vista… ¡¡es bastante sencillo!! 😉

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16 de septiembre

“¿puede ser útil la risoterapia en la educación? ¿Cómo debemos llevarla a cabo? ¿Cuáles son sus beneficios? No te preocupes, hemos preparado un listado de ideas para que puedas resolver tus dudas y empieces a utilizar este método tan divertido como efectivo.”

¿Sabías que reír produce beneficios mentales y emocionales? En nuestro nuevo…
BLOG.TICHING.COM|DE TICHING

13 de septiembre

“El futuro no es un regalo, es una conquista” (Robert Kennedy)

Comenzamos las clases y lanzamos de nuevo nuestro Curso de Motivación y Técnicas de estudio.
Nos adaptamos a distintas edades y ponemos el énfasis en la rentabilidad de QUERER estudiar y en las técnicas que nos lo pueden facilitar, ahorrando tiempo y optimizando el esfuerzo.

Curso de Motivación y Técnicas de Estudio CONTENIDOS: Actitud positiva y motivación ante el estudio. Técnicas y hábitos: Elegir tu método.…

12 de septiembre

“No hay que olvidar que un niño nace asombrado, entendiendo el asombro como su deseo por conocer, lo que le llevará a explorar y descubrir por él mismo todo lo que le rodea. Nos preocupamos mucho por pensar que los niños no están motivados o no aprenden al ritmo esperado. Estos dos problemas se producen porque se ha perdido el sentido del asombro.”

La investigadora Catherine LEcuyer considera que se ofrecen demasiados contenidos a los niños reduciendo su capacidad de asombro ante el entorno y,…

7 septiembre

Justo hoy, día de vuelta al cole en Murcia, no es este un mal recordatorio/petición para todos esos maestros en cuyas manos dejamos a nuestros niños. ¡Buen comienzo de curso!

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6 septiembre

“resalta la importancia de crear espacios físicos que incluyan materiales, herramientas y recursos que tengan en consideración el desarrollo físico, motriz y cognitivo en las diferentes edades y etapas del desarrollo.”

El pasado 8 de agosto arrancaba la I Edición de cursos de verano organizados por la UEF (University of Eastern Finland), una de las mejores universidades de Finlandia…

4 septiembre

Nos ha gustado mucho esta reflexión, como está expresado ése momento de superación que todos tenemos alguna vez y que nos recuerda la “humanidad” tras el vestido de supermamá o superpapá que a veces llevamos puesto.
Reconocer los propios sentimientos es el primer paso, aprender a gestionarlos viene después, con calma y algo de benevolencia con nosotras mismas; no es fácil.

Cuando los niños merodean a mi alrededor sin juego alguno, se tiran por el suelo con desidia, me piden muchos dibujos, tienen hambre constantemente, se hacen daño cada dos por tres, el peque me pid…

1 septiembre

¿Alguna técnica parecida para la vuelta al cole? 😉
¡¡Buen comienzo!!

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07 ene

Adiós a las asignaturas: el trabajo por proyectos convence cada vez a más escuelas

Cada vez son más los convencidos. El aprendizaje por proyectos es más motivador, más real, más cooperativo y más integrador. La educación está cambiando y es tarea de todos hacer que sea posible.

Institutos como el de Sils optan por facilitar el aprendizaje de sus alumnos a partir de los proyectos, un planteamiento que ofrece más ventajas educativas que las asignaturas: les motiva y les ayuda a conectar conocimientos

Este es un reportaje publicado en El Diari de l’Educació

Imatge d'una de les aules de les escoles dels Jesuïtes.

Imagen de una de las aulas de los Jesuitas

¿Qué prefieres, escuchar toda la mitología griega pegado al pupitre, o descubrir el mundo de los héroes y los mitos a partir de su investigación en la música, la literatura y el arte contemporáneos? No contestes todavía. ¿Qué te gustaría más, volver del patio y que te expliquen en dos sesiones de una hora la evolución de los primeros habitantes de la tierra, o que tú y tus compañeros os lancéis a defender -con argumentación científica- el yacimiento que hay en el pueblo del al lado, que parece ser que amenazado por un pelotazo inmobiliario?

“Hombre, preferimos trabajar con los proyectos, que nos ayudan a aprender cosas que nos servirán para la vida real, y que nos motivan. Son retos”, apunta uno de los alumnos de Cuarto de ESO del instituto público de Sils (Girona). Él es de los que está recabando información con sus compañeros para armar una defensa justificada del yacimiento -realmente existente, y anteriormente amenazado- del Camp dels Ninots, cerca de Girona.

El trabajo por proyectos ha relegado las asignaturas a un tercio del horario en este centro educativo gerundense, y cada vez gana más terreno, según los expertos, a la clásica organización compartimentada de las materias. “El conocimiento no es algo separado que se baste a sí mismo, sino que está inmerso en un proceso por el cual la vida se sostiene”, proclamaba hace décadas el pedagogo americano John Dewey, una frase que adapta al siglo XXI Iolanda Arboleas, directora el instituto: “Queremos futuros ciudadanos que sepan relacionar aprendizajes, que sean capços de trabajar en equipo, de innovar, de adaptarse a los cambios y comunicar bien”.

Además de algunos centros educativos públicos, que como en Sils hace años que apuestan por esta metodología, en las últimas semanas ha trascendido el atrevimiento de las escuelas de los Jesuitas de Catalunya, una institución centenaria que en su profunda renovación también ha decidido cambiar las asignaturas por los proyectos. O el siempre envidiado sistema educativo finlandés,que recientemente también ha visto en las asignaturas un signo caduco de tiempos educativos pasados.

Y es que los proyectos son sólo la palanca que permite a muchos docentes transformar los aprendizajes de sus alumnos en una actividad más motivadora -los gusta el reto-, cooperativa -suelen trabajar en grupo- y significativa -las propuestas suelen ser vinculadas al entorno del centro. “Los alumnos siempre te preguntan: ‘¿pero eso para qué me servirá a mí?’ Pues bien, los proyectos sí, dan sentido a su aprendizaje. Está comprobado que les motivan”, expone Neus Sanmartí, durante años directora del Instituto de Ciencias de la Educación de la UAB y coautora del libro ¿ Trabajamos por proyectos? “Los currículos de todo el mundo van hacia los proyectos, porque permiten un trabajo interdisiplinar: los conocimientos deben relacionarse porque en la vida los problemas reales son complejos”.

Pero, ¿cómo lo hacen en Sils?

En el instituto de Sils tuvieron la suerte de empezar de cero. El centro abrió sus puertas en 2008 y lo hizo con un equipo de profesores con inquietudes pedagógicas y ganas de cambiar las cosas. “Sabíamos que queríamos acabar con los cuatro jinetes del apocalipsis de la Secundaria, en nuestra opinión orígenes de todos los males”, recalca Arboleas, “que son la exigencia de unos niveles mínimos para todos los alumnos, la segregación por niveles, la obsesión del docente por su materia -muy propio de la ESO-, y la concepción del alumno como receptor de conocimientos”, expone la directora.

En su cruzada contra los jintes, en Sils encontraron un claro aliado en el trabajo por proyectos. Actualmente dividen el horario lectivo en tres franjas -que no asignaturas-, “que van de menos a más autonomía para el alumno”. Las tres tienen el mismo peso horario. La primera es la de la llamada clase magistral. En el instituto consideran que también debe haber espacio para la transmisión de conocimientos. La segunda es la franja de los procedimientos. “Aquí metemos las mates y las lenguas, sobre todo la enseñanza procedimental. La ortografía y las ecuaciones, por ejemplo, se han de aprender a partir de la repetición”, constata Arboleas. Y la tercera es la de los proyectos.

Hacen uno cada mes. “Al principio dejábamos que los alumnos decidieran libremente sus proyectos, pero nos encontramos que no salíamos de las tribus urbanas… Y ahora les damos orientaciones”, detalla la directora. Esto les ha permitido repartir los temas con algo más de equilibrio en función de las materias, aunque el objetivo es que cualquier proyecto incorpore contenidos de cualquiera de las materias.

¿Cualquiera? Responde uno de los profesores del instituto, durante el recreto: “Sí, a ver, por ejemplo un proyecto sobre aislamientos -él es profe de tecnología-: incorpora tecnología, matemáticas porque tienes que tomar las medidas de la casa, ciencias naturales para estudiar los materiales con que lo puedes hacer, historia de la vivienda y los materiales de construcción del entorno, y lengua porque en todos los casos hacemos exposición oral al final…”.

Para integrar todas las disciplinas los profesores tuvieron que despojar los currículos de cada área, con la intención de obtener aquellos conceptos imprescindibles “para que luego los alumnos construyan sus propios conocimientos”. En este proceso, apunta Arboleas, no hay libro de texto que valga, pero sí los infinitos recursos de internet.

Los alumnos de Cuarto de la ESO del instituto de Sils.

Los alumnos de Cuarto de la ESO del instituto de Sils.

Las evaluaciones y el papel del profesor

Renunciar a las asignaturas, como han hecho en Sils, es tumbar una pieza de dominó. Automáticamente se tambalean muchas otras piezas, como los exámenes o el papel del maestro dominador del aula.

Quitar peso a los exámenes, tal como han hecho en Sils o en las escuelas Jesuitas, permite centrar la mirada más en la evolución de cada alumno. “Es la evaluación continuada que siempre hemos reivindicado pero que nunca se aplicaba”, expone Arboleas. Los alumnos de Sils, simplificando el proceso, obtienen más de la mitad de su nota en función de su trabajo en el proyecto. “Se les valora que se esfuercen, que ayuden a los compañeros, que muestren interés, que mejoren”, valora la directora.

De una manera similar se expresa Josep Menéndez, director adjunto de Jesuitas Educación, que pone el foco en las competencias: “Lo que reciben las familias en casa al final de trimestre es la evolución de sus hijos en competencias como la comunicación, la matemática, la ciudadana, la digital… Y luego eso nosotros lo convertimos, mediante un algoritmo, en las notas normativas, por cuestiones administrativas”, concluye.

Este planteamiento -valorar los alumnos en función de su progreso y no de unos mínimos previamente marcados- permite además, como ocurre en Sils, que todos los estudiantes puedan seguir en una misma clase, tengan más o menos dificultades. “Aquí aprueban los que se esfuerzan”, sentencia Arboleas, convencida de que así se refuerza la atención a la diversidad.

¿Pero como se mide el esfuerzo? ¿Y la colaboración? “Con observación”, coinciden ambos. Como el maestro ya no tiene que pasar las horas impartiendo clase, se puede pasear por el aula analizando el trabajo los alumnos.

“El maestro se convierte en un estimulador de aprendizajes y un diseñador de situaciones didácticas”. Esta es la definición de Arboleas del nuevo papel del docente. Menéndez tiene también la suya: “El maestro cede el centro de atención al alumno y pasa a plantear retos y acompañar; observar y evaluar”, sentencia.

El impacto de los proyectos en el sistema

El impacto de la transformación de los Jesuitas ha suscitado un amplio debate en la comunidad educativa.  El sociólogo Xavier Martínez-Celorrio aprovechaba para resaltar el conservadurismo de algunos institutos públicos a la hora de innovar, a lo que varios docentes han respondido que las instituciones privadas parten con ventaja de recursos, y que sí hay algunos centros públicos pioneros en este campo.

En el aspecto concreto del trabajo por proyectos, Sanmartí hace su diagnóstico: “Hasta ahora había algunos centros que trabajaban así, pero a contracorriente, y ahora quizás comenzará a pasar al revés. Sin embargo, dudo que el cambio sea generalizado. En general, el cambio se genera más en centros nuevos y en los que tienen alumnado difícil; los que ya tienen buenos resultados no se plantean estas transformaciones”, expone.

En cuanto a la Administración catalana, que ya en 2007 incluyó en la ley que había que hacer un proyecto al año en Primaria, Sanmartí opina que “no ha habido ningún otro incentivo en esta línea”. Así, ante la aparente apatía de la Generalitat, algunos centros como el de Sils han hecho su camino. “A nosotros nos han apoyado, y estamos contentos con el papel de la Administración: no nos ha dado grandes edificios ni muchos profesionales, pero nos ha dejado hacer y ha confiado en nuestra propuesta, que ya es bastante importante”, valora Arboleas.

A veces no sólo hay que convencer a la Administración, sino también las familias. “Al principio se nos quejaban porque los niños no llevaban deberes a casa”, recuerda la directora, que cree que las familias tienden a ser muy conservadoras al inicio.

Y es que decir adiós a un pilar del sistema educativo como han sido las asignaturas no es sencillo. Pero Arboleas matiza: “No es decir adiós, porque compartimentar el conocimiento también es práctico a veces, pero lo que no puede ser es que, como hasta ahora, vertebren todo un proyecto educativo o un centro. No tiene sentido”, concluye.

25 dic

“Escuelas por inventar. Diferentes entre sí, pero fieles a sí mismas”

Palabras sinceras desde la experiencia de años. Una visión de la educación que incluye las emociones, la cercanía, el escuchar o los deberes que no angustian entre otras muchas cosas. Un planteamiento de formación y autoconocimiento de los propios docentes para poder llegar a conectar con sus alumnos. Intentar una escuela “que una con un mismo hilo lo del pensar y lo del sentir”
 Entrevista a Mari Carmen Díez
Realizada por Noemí López
Publicada en Trasteando en la Escuela

Mari Carmen Díez Navarro es psicopedagoga y maestra especialista en Educación infantil. Hasta el pasado julio, cuando se jubiló, ejercía de maestra y coordinadora pedagógica en la Escuela Infantil Aire Libre de Alicante. Es autora de varios libros sobre Educación Infantil, entre los que podemos destacar “La oreja verde la escuela”, “Proyectando otra escuela”,“El piso de abajo de la escuela” y “10 ideas clave. La educación infantil”.

Mari Carmen es una de esas Maestras con mayúsculas que llegan tanto a niños como a adultos, una de esas Maestras que todos deberíamos tener. En su web podréis conocerla un poco más: http://www.carmendiez.com/

Durante tus 46 años de experiencia profesional la sociedad española ha sufrido un gran cambio, ¿cómo crees que ha cambiado la educación escolar durante ese tiempo?

Por un lado ha cambiado para bien, al dejar a un lado las posturas autoritarias, al dar paso a la exploración y libre expresión de los niños, al proponer que la escuela se abra a la sociedad… También se están incorporando presencias nuevas y eficaces, como son las nuevas tecnologías y el inglés, pero hay demasiada sobreestimulación, prisas y presiones, búsqueda de excelencias y rendimientos, olvido de las necesidades reales de los niños, como moverse, jugar, hablar, relacionarse, inventar…

En conjunto se está perdiendo en humanidad, en escucha y en respeto a la cultura del niño. La educación está sufriendo un retroceso. De la Escuela Nueva aquí, por poner un ejemplo concreto, hemos ido de lo vital, a lo rutinario, de la investigación a la repetición, de lo colaborativo y creativo a lo individual y estandarizado. Hay peligro de anquilosamiento. Es urgente un cambio.

El niño en sus más tempranas edades aprende mirando, tocando, oliendo, escuchando, probando, imitando, repitiendo, recreando. Moviéndose, corriendo, actuando. Observando, haciendo hipótesis, comprobándolas una y mil veces. Acercándose a la Naturaleza. Buscando sentido y significado a las cosas. Interesándose por su cuerpo, su sexo, su nombre, su origen… Y el de los otros. Expresándose desde adentro con imaginación y libertad. Buscando placer en los juegos, las historias, los inventos. Probando a hacer las cosas por sí mismo. Acercándose a los demás. Aprendiendo a entender y dar nombre a lo que siente. Acercándose al mundo de las palabras, desde los cuentos, poemas y teatros, hasta el aprendizaje de la lectura y la escritura.

En la escuela infantil, pues, habremos de elaborar propuestas didácticas que se adecúen a los niños, de tal modo que no se les presione a un aprendizaje veloz y sin sentido, sino que se les ofrezca ir aprehendiendo de la realidad las cosas que vayan despertando su curiosidad natural y a las que pueda otorgar significado, engarzándolas en otros aprendizajes. Por lo tanto tenemos que pensar en estas formas de aprendizaje que son propias al niño y desde ahí organizar el día a día en la escuela,porque, según cómo se conciban y articulen estas estrategias didácticas, saldrá uno u otro tejido, una u otra manera de vivir la tarea educativa.

A mí últimamente me preocupan las adicciones excesivas a las pantallas, el dejar a un lado el juego, la dificultad de los adultos en poner normas claras a los niños, y las prisas locas de hoy. En este tiempo uniformemente acelerado en el que estamos inmersos, padres, niños, maestros y tantos más, nos sentimos a veces con demasiadas tareas por delante, sin momentos para reflexionar, con poca calma y bastantes soledades. Y nos vemos atrapados, casi sin darnos cuenta, en este remolino del “no-tiempo”, mientras los niños se van haciendo mayores ante nuestros ojos excesivamente cortos de vista.

Nuestra compañera Eva Bailén lidera la campaña de Change.org “por la racionalización de los deberes en el Sistema Educativo Español, ¿cuál es tu opinión respecto a los deberes escolares?

Creo que los niños han de tener tiempo para jugar, para dibujar, para ver un rato la televisión o para no hacer nada, después de todo un día de horarios fijados, encuentros con otros, clases normales y clases extraescolares. Tienen tantos frentes abiertos que no les queda tiempo para estar consigo mismos, para gustar de la tranquilidad, para soñar…

Para mi serían deberes suficientes el leer o escribir alguna cosa. Recuerdo un documental de un maestro japonés, Toshiro Kanamori, (que recomiendo fervientemente), en el que los alumnos escribían diariamente una carta dirigida a la clase contando algo. Ahí narraban aventuras, expresaban sentimientos, se daban a conocer a los demás… Una de las cartas se leía en voz alta cada día.

Recuerdo que en una ocasión mis alumnos de 5 años me pidieron “deberes” para hacerlos como hacían sus hermanos, y les propuse que eligieran entre estas tareas: dibujar lo que veían por su ventana, pintar los sueños que tenían, escribir palabras de su gusto, inventar un cuento, contar cuántos tenedores, cucharas y cuchillos había en su casa.

Deberes caseritos, hermosos, útiles. Deberes que respondían a su deseo de ser mayores. Deberes que no angustian, que divierten, que no se viven como algo indispensable.

¿Cómo crees que es la formación de los maestros en nuestro país? ¿En qué aspectos se podría mejorar?

La formación actual es demasiado tecnicista. Se aprende a programar y a organizar, por ejemplo, pero no a escuchar los intereses y deseos de los niños. Se aprende a multiplicar y dividir, pero no a trabajar en grupo. Se aprende educación vial, pero no arte…En la formación de un maestro de hoy debería incluirse la educación emocional, la profundización en los temas de manejo grupal, una capacitación sobre la enseñanza de la lectura y la escritura, sobre literatura infantil, arte, poesía, música, teatro…, unas herramientas básicas de observación y análisis, una aproximación dinámica a los niños y sus familias, un baño culturizador, una profundización en el tema de la creatividad y un suficiente hábito de autoanálisis.

Sería interesante trabajar sobre nosotros mismos y nuestro deseo de enseñar. Hemos de partir de nuestro propio piso de abajo, es decir, de nuestro mundo afectivo, de nuestra historia, de nuestras características, de nuestra particular manera de relacionarnos, de nuestras experiencias y nuestras dificultades. Hemos de conocernos, saber nuestros puntos fuertes y nuestros puntos débiles, hemos de estar sensibilizados a nuestras defensas y a nuestras proyecciones, a nuestras identificaciones y a nuestras limitaciones.Y hemos de hacerlo por nosotros mismos y para poder escuchar lo que nos traen otros.

De eso no se habla en la formación inicial. Ni tampoco de la innovación, de la cultura, de la creatividad, de la formación permanente, de lo que significa un grupo y su dinámica… Un maestro tendría que ser flexible y estar dispuesto a los cambios y a la mejora de la práctica buscando alternativas creativamente. Además habría que trabajar estas cuestiones con otros profesionales para poder entender y para poder profundizar en los acontecimientos y para llegar al borde de las vidas de los niños y sus familias sin invadirlas, con respeto y cuidado.

Creo que harían falta toda una serie de cambios en la formación inicial tendentes a una profundización en el perfil del docente como persona, a una mayor presencia del futuro maestro en la realidad cotidiana de las escuelas: más prácticas, trabajos de colaboración continuada en los centros, grupos de análisis de docentes y estudiantes, una mejor capacitación para la investigación, más formación específica que atendiera los aspectos emocionales, de relación y de detección de las dificultades en los niños… También sería conveniente que se ampliaran las fuentes de aprendizaje y formación personal en el sentido cultural y no sólo académico: viajes, intercambios, lenguas, manifestaciones artísticas…, lo cual redundaría en una mayor madurez y amplitud de miras. Y sobre todo habría que incidir en la capacidad de reflexión, análisis, cooperación, creatividad y humanización para permitir que cada maestro pudiera ser autónomo, riguroso y cercano en el despliegue de su tarea con los niños.

La primera vez que me puse en contacto contigo me dijiste que volvías de Bogotá donde estaban revisando su currículo infantil y te habían invitado para hacer tus aportaciones. Si recibieras una invitación similar en España, ¿cuáles serían las principales aportaciones que harías para esta etapa en nuestro sistema educativo?

Los cuatro pilares que plantea el currículum en Bogotá serían muy extrapolables para nosotros: el juego, la exploración del medio, la literatura y el arte. Todos ellos son caminos a recorrer para aprender, imaginar y crear desde las primeras edades. Esas son cosas que invitan a que la vida y la belleza entre en las aulas.

Yo sugeriría profundizar en la formación permanente, promover los proyectos de centro, el trabajo en equipo de los claustros, y, en fin, el invento de escuelas con características especiales. Según el grupo de maestros, según los niños, según las familias, según la cultura, el lugar. Escuelas diferentes entre sí, pero fieles a si mismas. Escuelas sin fichas, sin Disney, sin lo de siempre…Escuelas por inventar.

Sería tan bonito que cada maestra y cada grupo de maestras se sintiera libre para plantearse cómo trabajar con sus alumnos, que no estuvieran sujetas a unos materiales ya definidos, que dejaran a sus niños jugar, que abrieran las puertas de la escuela a las familias, que la música, los cuentos, el teatro, la poesía y el arte llenaran nuestras aulas, que el cuerpo y el movimiento tuvieran su espacio en las escuelas infantiles, que se pudiera investigar en grupo haciendo proyectos de trabajo, que se aprendiera a leer partiendo de las ganas, sin repeticiones absurdas, y con placer…

Sería tan saludable que los niños crecieran en un ambiente amable, teniendo en cuenta los quehaceres sentimentales y los avatares de la socialización, que avanzaran en el conocimiento de si mismos y de los demás, que se sintieran a gusto y bien predispuestos a aprender, a hacer, a decir y a ser.

Hay un tema que aparece en todos tus libros al que tu llamas “el piso de abajo” (las emociones). La educación emocional es un tema de gran actualidad, ¿crees que en las escuelas se suelen tener realmente en cuenta las emociones de los niños?

No suficientemente. Y si se hace, es o bien de modo intuitivo, o bien de modo festivo (El día de la paz, El día de la solidaridad…), o bien de modo “curricular”, ya que los materiales que se adquieren, vienen con “educación emocional” incluída. Yo pienso que habría que formarse en estas lides emocionales para poder acompañar mejor el proceso de los niños y para poder ayudarlos a avanzar alfabetizándolos sentimentalmente y sin hacer recaer sobre ellos nuestras propias reacciones.

Entre el piso de arriba (intelectual) y el de abajo (afectivo) hay complementariedades, ya que ambos pisos están en el mismo edificio: “la persona”. Mi propuesta y mi metáfora, vienen a decir que en la escuela no se puede funcionar sólo con el piso de arriba, ignorando el de abajo, porque el mundo afectivo es el que nos mueve, nos hace sentir, nos da seguridad y conforma nuestra personalidad. Una escuela que excluye el mundo interior de los que la habitan es una escuela vacia, despersonalizada, superficial. Creo que lo bueno para tener una escuela más integrada, equilibrada y humana será, como dije una vez, intentar que sea una escuela: “que una con un mismo hilo lo del pensar y lo del sentir”. Porque en cada suceso, tarea o proceso educativo hay un transfondo emocional que conviene mirar para poder comprender e intervenir adecuadamente.

“Hace unos años empecé a aprender copiándome de los propios niños, que eran los que me mostraban lo que necesitaban y lo que preferían. 
Observando sus juegos aprendí a respetar y dar tiempo al juego libre.
Escuchando sus conversaciones, aprendí a dar paso a sus palabras.
Viéndoles entrar en relación, aprendí a trabajar en grupo en el aula.
Mirándolos moverse y adorar su cuerpo, aprendí a ofrecer un lugar privilegiado a todos los momentos que lo incluyen en la escuela.
Contemplando sus tanteos hacia el conocerse y el quererse, o no quererse, aprendí a no ignorar el mundo sentimental que aflora en las primeras edades.
Este regalo que los niños me han hecho ha sido algo muy importante para mi tanto en lo profesional, como en lo personal.
Pero hay otra cosa también de gran valor que he tomado prestada de ellos. Me refiero a las ganas de vivir, de curiosear, de tocarlo y probarlo todo. A ese palpar la cotidianidad con energía, con placer, con esperanza. A esa alegría inacabable que ellos gastan y derrochan”
27 sep

El debate debe volver a la educación

Nos ha gustado mucho esta reflexión sobre la educación hoy, sus lastres y sus posibilidades. Estamos ante una oportunidad política, social y educativa. Ojalá sepamos aprovecharla.
Publicado en ined21 el 20 de septiembre de 2015. Autora Carmen Guaita.

Cuenta Stefan Zweig que los compañeros de Vasco Núñez de Balboa, cuando llegaron por primera vez al océaEL-DEBATE-DEBE-VOLVER-A-LA-EDUCACIÓN-INED21no Pacífico, bebieron de sus aguas para probar si tenía sabor salado. He utilizado esta imagen en otras ocasiones pero la empleo de nuevo porque el panorama ante el que se encuentra la educación no puede pintarse con una metáfora más acertada. Y porque me emociona pensar en aquellos hombres en busca de las referencias de un nuevo mundo justo cuando mis nuevos alumnos acaban de entrar en clase.

Para definir la complejidad de la educación en España, basta decir que una ley estatal en desarrollo no se aplica en todos los territorios. La LOMCE no está bien hecha: NO ha establecido un consenso sobre la mejora del sistema educativo, NI ha satisfecho las demandas NI ha abordado las soluciones a los problemas. El curso ha comenzado con una sociedad dividida por la intervención política, con problemas para la movilidad del alumnado, con los centros desbordados ante la complejidad de las nuevas demandas y escépticos sobre su continuidad, y las familias sujetas a los vaivenes editoriales. La intervención curativa es urgente pero, de momento, vamos a comenzar un nuevo e interminable periodo electoral. Una vez más nos ahogarán las palabras; una vez más puede pasar de largo la hora de actuar.

Volverá a los titulares, seguramente, el debate sobre un pacto por la educación. Sin duda, los mayores retos en política educativa son el acuerdo general básico sobre los requisitos para la mejora de la educación y mantener la estabilidad cuando dicho acuerdo se alcance. Al menos, la generación que este curso inaugura su vida escolar podría decir que ha conocido una sola ley educativa: la buena. Los gestores deben convencerse de que no saldremos de la crisis sin incidir en la formación de la gente joven, y solamente puede tener éxito con acuerdos entre todos.

Por otro lado, nunca fue más cierto que ahora el aforismo de que educa la tribu entera. Tenemos que convencernos de que la educación implica a todos –familias, escuela, intelectuales, medios de comunicación– porque esta recesión no es lineal, sino que tiene forma de matrioskas.

¿Recuerdan a esas muñecas rusas? Nosotros nos parecemos hoy a ellas. Escondemos dentro de la crisis económica, la crisis política; dentro de esta, la social y, en el núcleo, una grave crisis moral.

Para remontar, estamos efectuando un viaje difícil, de sacrificio y esfuerzo, del que no saldremos exactamente iguales que entramos y que debemos llevar a cabo de dentro a afuera. No podremos atravesar el desierto para llegar de nuevo al aparente oasis del que partimos, con todos sus espejismos. Nuestro destino deberá ser una sociedad más madura y más justa. Donde fuimos atolondrados, nos tocará ser reflexivos; donde fuimos manirrotos, austeros; donde pasivos, participativos; donde individualistas, solidarios. Hace más de un lustro despertamos del sueño de que vivíamos en el mejor de los mundos posibles, y la madrugada es dura pero puede ser liberadora. Para conseguirlo, debemos convertirnos en una sociedad educativa.

Entre los muchos espejismos del pasado se encuentra una actitud que ya es intolerable: la que ha confundido la política con la politización y, entre otros desmanes, ha contaminado a la educación con eslóganes de campaña y la ha arrojado al ring de la confrontación partidista. Es verdad que la educación tiene un componente político muy importante porque configura a la sociedad, pero la nuestra ya está configurada en sus líneas maestras: la Declaración de los Derechos Humanos, la Constitución… Vivimos en una democracia y la tarea es mejorarla. Lo que tenemos que decidir es si vamos o no a formar a la gente joven en las competencias que necesitan para ser ciudadanos de pleno derecho. Y después, establecer lo que tiene que hacer cada estamento para conseguirlo, en el ámbito del conocimiento, de la cultura, de la sociabilidad y de los valores.

Por eso hacen falta acuerdos.

Y es que las cosas han cambiado tanto que ya no se trata de decidir si la escuela va a resignarse ante la oscuridad del futuro o va a preparar a los alumnos para el futuro “tal como debería ser”, según la cosmovisión particular de cada opción política. A los autores de este tremendo presente, ¿quién nos autoriza a diseñar el futuro?

La tarea de la educación de hoy es armar a la gente joven con sentido crítico, valores empoderantes, conocimientos profundos sobre el presente y el pasado, y apertura mental para que ellos mismos, en medio de cambios vertiginosos, puedan diseñar el futuro que quieran.

Para que entren sin miedo pero con referencias en el océano y así se atrevan a probarlo, a descubrirlo, a darle nombre.

Por eso, a partir de ahora, los debates sobre educación deberán abordar estrictamente la educación. Y tener en cuenta al profesorado.

Es curioso que, en cualquier estudio, el trabajo de campo cobre un protagonismo fundamental, y que a partir de las experiencias obtenidas con él se alcancen conclusiones y se establezcan propuestas. Pues bien, los docentes son quienes realizan el trabajo de campo en educación, quienes saben si funcionan o no las disposiciones teóricas y las normativas.

Si yo afirmo ahora que no hay mayor experto en educación que un docente experto en su aula, ¿se tambalearía alguna institución? Pues bien, lo afirmo.

Los profesores saben de educación, es su vocación, su responsabilidad y su trabajo. A ella le dedican la vida entera, no solamente la cantidad establecida de horas laborables. En las reformas que se realicen a partir de ahora habrá que escucharles en primer lugar.

A ver si así somos capaces de devolver al primer plano de la actualidad los asuntos verdaderamente importantes: el abandono escolar, la autoridad y la convivencia, el desfase entre el esfuerzo del profesor y los resultados del alumno –que me parece el primer factor de desmotivación de ambos–, la sociedad de la comunicación y sus retos, para qué necesita la escuela medios y dinero, cómo debe configurarse la autonomía de un centro, qué enseñamos, cómo y por qué, la implicación de las familias, la formación de los futuros profesores… Abandonemos la discusión sobre el número de horas que se pueden impartir y establezcamos las que se deben, con la calidad de la atención a los alumnos como indicador.

Nos toca ser intolerantes a partir de ahora con la politización. Se acabaron las peleas inducidas entre pública y privada, obligatoria y superior, universitaria y profesional, padres y profesores. Ha llegado la hora de la colaboración. Los docentes no quieren ver a la educación convertida en pelota de ese partido de ping-pong autista que ha sido la política hasta hoy. No quieren que se la use como acaparadora de titulares en la campaña electoral para luego ignorarla a la hora de gobernar. No quieren ser trending topics ni vídeos de You Tube sino latidos del corazón de la sociedad a la que sirven. Y me parece que la propia sociedad comparte estos deseos.

Estamos a punto de ver por primera vez un océano desconocido e inmenso y lo que nos jugamos aparece ya en los titulares del telediario.

Es hora de que los debates sobre educación vuelvan a la educación.

30 jun

Lo dijimos en Facebook (Junio 2015)

30 de junio

Aprendizaje emocional (III). Valentía

Foto de Cadakual Iniciativa Social S.Coop.

23 de junio

“Emocionar en la escuela significa que “sentir” y “aprender” son conceptos dependientes y no antónimos como se cree habitualmente. Los aprendizajes vividos, aquellos que consiguen despertar sentimientos, emocionar, son los verdaderamente significativos y perdurables.”

21 de junio

En pocas palabras… pero atinadas, de aquí proviene la “autoridad” de algunos buenos maestros.

¿Qué se espera de los maestros? ¿Qué expectativas y prejuicios tiene nuestro alumnado acerca de los docentes? Aquí un resumen claro de cuatro rasgos que…

19 de junio

Pues eso, a tu ritmo!

Foto de Cadakual Iniciativa Social S.Coop.

18 de junio

Por desgracia oímos con demasiada frecuencia casos de bullying. Nosotras creemos en la educación, y que ahí está la solución a este problema; poner el tema encima de la mesa y hablar de él, gestión de emociones, asertividad para un posicionamiento firme contra el acoso de cualquier tipo.
Aquí un recurso interesante: Tratar el tema a través de películas.

El impacto de ver una escena de hostigamiento, donde los jóvenes no estén participando, los hace reflexionar; los chicos aprenden más de lo que ven, de lo que uno les dice. Algunas de las películas que recomendamos pueden ser utilizadas en…

17 de junio

Humoreducado (V).

Foto de Cadakual Iniciativa Social S.Coop.

16 de junio

Recursos para trabajar en el aula el Comercio Justo y la Explotación Infantil. Información, actividades y más recursos interesantes que se pueden adaptar al nivel de los alumnos.

Esta guía es un recurso didáctico para la formación en Comercio Justo y su tratamiento con respecto al trabajo infantil. La guía consta de una parte teórica y…
COMERCIOJUSTO.ORG

15 de junio

“Es posible que una Barbie no sea el único medio por el que aprendan la extendida idea de que las mujeres han de ser “delgadas” y “sexys”. Aunque ofrecerles muñecas que representen a todo tipo de mujeres parece una buena idea para rebajar su influencia y disparar la imaginación. ”

¿Podemos imaginar un universo en el que las muñecas destinadas a las niñas no sean imposiblemente delgadas, no tengan cabezas desproporcionadas o labios hinchados como globitos? ¿Podemos ofrecer a nuestros hijos juguetes que no…

14 de junio

“Y es que no es lo mismo aprobar que aprender. Aprobar no demuestra necesariamente que se ha aprendido, ni suspender demuestra que no se haya adquirido aprendizaje.”

El peligro de la educación de nuestros días es que se convierta en una preparación para aprobar unas pruebas externa.

13 de junio

«Con este plan educativo nos dimos cuenta de que abrimos ventanas hacia su verdadera vocación».

También a Secundaria van llegando los cambios.

El instituto público Quatre Cantons del Poblenou defiende una enseñanza centrada en proyectos participativos y basados en la realidad

12 de junio

Desde su punto de vista. Cuestiones importantes (VIII)
Los adultos nos empeñamos en complicar las cosas…

Foto de Cadakual Iniciativa Social S.Coop.

10 de junio

“Si a una persona le transmitimos la idea de que hay mucho, muchísimo por descubrir… ¿no será una fuente de motivación? Porque más que enseñar a repetir respuestas estándar, es más importante enseñar a plantearse preguntas.”

La fórmula para educar en el estímulo: pasar del monólogo al diálogo. Educar en el estímulo.

10 de junio

Aprendizaje emocional (II). “Dialogar” con nuestros miedos.

Foto de Cadakual Iniciativa Social S.Coop.

8 de junio

Mañana es fiesta en Murcia, ¡¡sed “buenos” y celebradlo como corresponde!!

Foto de Cadakual Iniciativa Social S.Coop.

7 de junio

“Cuando tenemos que evaluar a los estudiantes, ellos recopilan sus trabajos de todas las asignaturas en portafolios e incorporan comentarios sobre su proceso de aprendizaje. Y en lugar de recibir un certificado de notas, los estudiantes marcan sus objetivos en cada asignatura, al igual que hacen los profesores.”

Hoy entrevistamos a la profesora y pedagoga Nancie Atwell, ganadora del Global Teacher Prize, el llamado “Nobel” de los maestros. ¿Quieres saber por qué se la…

5 de junio

Artículo interesante para acercarnos, conocer y empatizar.

4 de junio

Sin duda, todo son ventajas, para pequeños y para mayores!!

Foto de Cadakual Iniciativa Social S.Coop.

1 de junio

Incoherencias educativas (XIV).

Foto de Cadakual Iniciativa Social S.Coop.
14 may

¿Cómo re-imaginar la educación desde la escuela?

Nos gustan los artículos que hablan de nuevas posibilidades educativas. Éste además apunta factores importantes para esa transformación.
Publicado en www.forbes.es el 10 de mayo de 2015. David Martín.
No recuerdo que mi colegio fuera especial en ningún sentido. Una escuela tradicional, de pupitres alineados, con sus lecciones y dictados, sus exámenes de memoria, muchos deberes y escasas oportunidades de relacionarte con nadie, más allá del recreo (jugando al fútbol, exclusivamente). Por supuesto aprendí y crecí en aquellos años y sin duda algo ayudó a ser quien soy hoy, pero en aquel momento era una escuela bastante endogámica, donde no se producía nada útil a la sociedad y donde hablar con la persona de al lado se castigaba con una mirada severa o una reprimenda.

Hoy tengo un trabajo maravilloso que me permite conocer escuelas donde todo es distinto. Lugares casi mágicos, donde los chicos y chicas colaboran para crecer juntos, donde quien aprende algo lo comparte con los demás y refuerza su propio conocimiento en el proceso, donde los alumnos toman decisiones, asumen responsabilidades y negocian, donde se fomenta la creatividad y la educación emocional, donde se sabe que lo normal es ser distinto, donde se practica la empatía y se aprende a resolver problemas reales. Y además donde se aprende matemáticas, ciencias sociales o biología.

Ya existen muchas escuelas así, y serán cada vez más. La educación ya no responde a las necesidades de hace siglos, cuando se concibió el sistema en respuesta a una sociedad industrial que necesitaba unas rutinas, unas competencias y unos procesos que ya no funcionan en la actualidad. Vivimos en una sociedad más interconectada, más imprevisible y menos jerárquica que en siglos anteriores y la educación ha permanecido casi inmóvil frente a esas transformaciones.

El mundo actual requiere re-imaginar la forma de aprender y enseñar, y por suerte hay colegios e institutos que lo están haciendo cada día, en España y el resto del mundo. Son escuelas que entienden y protagonizan el cambio. Escuelas “changemaker” que están a la cabeza de lo que será la educación en el futuro.

Estos son centros educativos muy distintos entre sí; grandes y pequeños, públicos y privados, urbanos y rurales, y se encuentran en todos los rincones del mundo. Pero les une unos factores casi imprescindibles para liderar esa transformación tan necesaria.

Tienen visión. Son centros educativos que se esfuerzan constantemente por mantenerse despiertos, por fomentar habilidades como la empatía, la resolución de problemas, la colaboración con los demás, la creatividad o la resolución de conflictos.

Tienen un equipo y un proyecto. ¿Se imagina poner en marcha un proyecto o una empresa sin elegir las personas que lo conforman? Esa es la dificultad para miles de centros educativos hoy día. Sin embargo hay excepciones donde el proyecto del centro es capaz de sobrevivir a esta incertidumbre. Es el maestro o la profesora quien de verdad “agita” un centro escolar, y seguramente todos conocemos casos de docentes aislados capaces de dinamizarlo o revolucionarlo con su presencia. Imagine todo un equipo docente trabajando juntos y alineados.

Están abiertos a la comunidad. Son colegios cuyas familias participan de lo que ocurre y no se limitan a esperar extramuros a que “le devuelvan a su hijo”. Sobre todo, son escuelas capaces de ejercer un rol como dinamizadores locales: realizan servicios a la comunidad, abren sus instalaciones a movimientos vecinales y ciudadanos, y se basan en la participación de distintos actores como una oportunidad para el aprendizaje compartido.

Son innovadores. Demuestran interés y habilidades para experimentar y poner en práctica nuevas ideas. Investigan constantemente y están al tanto de tendencias en el sector, incluso las generan. Fomentan una cultura transformadora tanto en el propio centro como fuera de él, con la comunidad.

Son influyentes. Sienten el compromiso por compartir y co-crear.Entienden la educación como un bien común y ejercen su responsabilidad asumiendo que son los actores más autorizados para mejorarla.

Practican el aprendizaje activo. El foco no está en que los alumnos y alumnas “aprueben” sino en que “aprendan”. No hay emoción si estamos dormidos en clase, y sin emoción no hay aprendizaje. Por eso los niños contribuyen activamente en su propio aprendizaje y son conscientes del movimiento del que forman parte. El ambiente es colaborativo. Porque el proyecto también es suyo, les pertenece, se han adueñado de ello.

David Martín Díaz es director de Educación y Jóvenes en Ashoka España. Ashoka es la mayor red de emprendedores sociales del mundo y está trabajando para cambiar el paradigma de la educación movilizando el ecosistema y reconociendo a aquellos colegios visionarios que están educando niños, niñas y jóvenes “agentes de cambio”. En mayo Ashoka presenta estas primeras Escuelas Changemaker en España.

31 mar

Los jesuitas revolucionan el aula.

Aprendizaje por descubrimiento guiado, inspiración desde la inteligencias múltiples y la educación nórdica. El cambio es necesario y positivo; el objetivo no es aprender más sino aprender mejor, cambiar la forma de relacionarnos con lo que nos rodea y rescatar la investigación, la experimentación y la pasión como herramientas fundamentales de aprendizaje.

Artículo publicado por Patricia Gosálvez. 29-3-15. politica.elpais.com

Trabajo por proyectos, flexibilidad y aprendizaje autónomo en vez de exámenes, libros y clases magistrales. Tres colegios de la orden inician un cambio radical.

Una raya en el pasillo separa el viejo suelo gris del nuevo suelo amarillo en el colegio Claver de los jesuitas en Raimat (Lleida). Los niños saltan de un lado a otro. “¡Siglo XX!”, gritan cuando pisan el terrazo gris; “¡siglo XXI!”, cuando caen en el lado amarillo. A uno y otro lado de esa raya conviven desde septiembre dos modelos pedagógicos muy distintos. En el lado gris siguen con sus lecciones de toda la vida. En el lado amarillo los niños trabajan por proyectos y en grupos. A un lado hay asignaturas, exámenes y un timbre que marca las horas. Al otro, el trabajo es interdisciplinar, los horarios son flexibles, la evaluación es continua y las ciencias se aprenden haciendo un trabajo sobre reciclaje. Siglo XX, siglo XXI.

Anfiteatro-tobogán en el aula de infantil del colegio Claver. / JAVIER MARTÍN

“El alumno es el centro del nuevo modelo”, explica Minerva Porcel, directora pedagógica del cambio en el Claver, paseando entre las mesas de colores. “Los niños aprenden haciendo, son más autónomos, el trabajo es colaborativo, los profesores hacen preguntas, no dan las respuestas…”.

El Claver es uno de los tres centros concertados (unos 300 euros con comedor) donde los jesuitas de Cataluña están implantando el proyecto Horizonte 2020. De momento, solo en tres cursos: primero de infantil (tres años), quinto de primaria (nueve), y primero de la ESO (12). El plan es que en 2020 funcione en los ocho colegios catalanes de la orden, que suman 13.000 alumnos.

En quinto, la mañana arranca con el “inicio del día”, 15 minutos para plantear los objetivos de la jornada y charlar. Aquí se habla sobre Charlie Hebdo o Siria. Hoy toca la Cuaresma, esto es un colegio religioso y en todas las clases hay una cruz. Pero la evangelización siglo XXI no es catequesis: los niños comparten sus buenos propósitos y los profesores leen unas notas de agradecimiento anónimo (“A Marina, porque me hace caso en el patio cuando me ve sola”). Luego se desean un buen día y cada grupo se pone a lo suyo.

Alumnos de 5º de primaria con uno de sus tutores. / JAVIER MARTÍN

Aunque se hayan visitado antes colegios alternativos, lo llamativo del Claver es que está mutando. Pasillo con pasillo, se puede ver un cole de toda la vida y uno distinto. En el lado gris hay pupitres (el del maestro, al frente), pizarras y puertas con ventanucos que permanecen cerradas. Niños en silencio que miran al frente. Las aulas de los pasillos amarillos, sin embargo, son transparentes, con enormes ventanales y las puertas siempre abiertas. Hay gradas y las mesas tienen ruedas para poder agruparse. Los niños hablan y se mueven con libertad. Bajo enormes lámparas tubulares hay zonas comunes con sofás, pufs, o un jardín vertical que están construyendo ellos mismos. En el aula de los pequeños hay un anfiteatro pistacho que en uno de sus extremos se convierte en tobogán. Visualmente, los jesuitas han hecho con estas aulas lo que Google hizo con sus oficinas.

El proyecto también ha redecorado la cabeza de 261 alumnos y 14 profesores voluntarios, porque, como en Silicon Valley, el gran cambio es la forma de trabajar. “Ahora mola más venir al cole”, sentencian Bernat, Enric y Albert, de 13 años, mientras diseccionan un corazón de vaca. “Los profesores te explican un poco, pero somos nosotros los que tenemos que observar, investigar, ir probando…”, dicen introduciendo distraídamente dedos enguantados por la vena cava.

Es lo que la pedagogía llama “aprendizaje por descubrimiento guiado”. “No es que no haya un control, sino que los niños son menos conscientes de él, y más activos, igual que no es que no haya libros, es que no solo hay libros… El mundo es el aula”, explica Minerva Porcel, que pasó tres semanas en Finlandia estudiando su sistema educativo,considerado uno de los mejores del mundo. “Este proyecto bebe de muchas fuentes”, explica. “De las inteligencias múltiples de Gardnera la educación nórdica”.

Alumnos del colegio Claver, de los jesuitas, durante una clase. / JAVIER MARTÍN

Aunque hay clases específicas —de matemáticas o alemán—, el grueso del día fluye sin una pauta marcada por lecciones y los chavales se organizan a su propio ritmo. El ambiente bulle, sí, pero hay una evidente concentración. Los niños no deambulan, se mueven con  propósito. Se les ve motivados, y a sus profesores también. Nadie parece aburrirse.

“Es más divertido y aprendes igual”, dice María Solá, de 13 años. “A lo mejor no igual de rápido, pero se te queda más”. Los proyectos duran tres semanas y se trabajan en grupos de cuatro o cinco. “Si trabajas individualmente, solo tienes una idea”, explica Sergio Arazo, de 13 años. “En grupo se te ocurren más y puedes elegir la mejor”.

“Antes tenías una asignatura que duraba una hora, y luego otra, pero en los proyectos tocas dos o tres materias a la vez”, dice Sergio. Las civilizaciones antiguas se aprenden haciendo el trabajo Be water, Nefertiti, que también cubre el ciclo del agua de Naturales; el proyecto Raperos y reporteros, cuyo objetivo final es grabar un videoclip de hip hop con denuncia social, explica los recursos retóricos de Lengua, ejercita la traducción de Inglés y ameniza el aprendizaje de Música. El colegio traduce estos contenidos en materias para que los apruebe la Generalitat, que ya ha realizado varias inspecciones este año.

El otro gran cambio es que las dos clases de 30 alumnos se han fundido en una de 60 que cuenta con tres tutores multidisciplinares (científico, lingüista, humanista) que están al mismo tiempo en la misma clase. “Para nosotros el día a día ha cambiado totalmente, antes dabas clase encerrado y ahora nuestro trabajo en equipo es un ejemplo para los niños”, dice Xavier Solé, que pasó un trimestre formándose a tiempo completo para la nueva etapa. “Coger el libro, leerlo y comentarlo, lo puedo hacer ahora y dentro de 20 años… Siempre había intentado probar cosas nuevas, pero no era fácil llevarlas a cabo. Ahora me siento apoyado”. “El trabajo es mucho más creativo”, asiente Magda Ballesta, coordinadora de Infantil. “Sí, implica más esfuerzo. Es más fácil ponerles a rellenar fichas, y a veces lo hacemos, pero como maestra lo que me gusta es crear actividades propias”.

“Hay otros colegios con proyectos innovadores, pero esto son los jesuitas, la significación es distinta”, opina el catedrático de SociologíaMariano Fernández Enguita. “Hace siglos fueron ellos los que implantaron los patrones de lo que ahora consideramos el aula tradicional: no son cualquier cosa”. “Ahí reside precisamente la bomba: una orden religiosa viene a agitar las aguas estancadas del sistema educativo español y a dar sopas con honda a la escuela pública”, escribía el experto en su blog. “La escuela convencional ha de evolucionar, porque está basada en un mundo que ya no existe”, continúa por teléfono. “Ellos se están adaptando”. A Enguita le gustaría ver una evolución parecida en la pública. “Pero hace falta una dirección fuerte para llevarla a cabo, porque no todos los profesores van a estar de acuerdo”, opina.

“Yo, si fuera padre, sacaría a mi hijo”, sentencia Felipe de Vicente, presidente de Asociación Nacional de Catedráticos de Instituto.“Estos inventos buscan que los niños estén entretenidos… Y a la escuela se va a aprender”. “La clase magistral no es mala, yo lo he aprendido todo así y tengo dos oposiciones”, continúa. “A Cervantes hay que explicarlo, y del Teorema de Euclides no se puede hacer un rap”. Llevar estas innovaciones a la educación pública le parece inútil e imposible: “Esto solo se puede hacer con un alumnado de clase media”.

No hay que irse tan lejos para encontrar otras voces críticas. “Habéis venido a ver a los de los coloritos, ¿no?”, preguntan con retintín los chavales de los pasillos grises a los periodistas. “Sus aulas son más chulas, pero yo prefiero el sistema de siempre”, dice uno de ellos. “¿Qué es eso de no hacer exámenes? Seguro que no aprenden nada”. “Están un poco mimados con sus sofás, sus mesas con ruedas… ¡Y se llevan a los mejores profesores!”, exclama otra. “En realidad tienen un poco de envidia porque no les ha tocado este privilegio”, responde Sergio Arazo, que, como sus compañeros del nuevo sistema, no quiere volver ni atado a lo de antes.

Los jesuitas llevan años preparando este cambio. Un proceso en el que han participado profesores, alumnos y familias, que contribuyeron con 56.000 ideas sobre la escuela que querían. “A los profesores no hizo falta convencerles porque ya era un grupo que quería un cambio, que veía alumnos desmotivados, resultados que no mejoraban… Con los padres hizo falta mucha transparencia”, explica la directora. “Al principio no lo entiendes del todo, hay que verlo”, dice Daniel Ponté, padre de una niña de quinto. ¿Trabaja menos su hija por pasarlo mejor? “Ahora tiene menos deberes, pero cuando falta un día, tiene que recuperar un montón”, responde. “Así que en clase deben de trabajar mucho”.

Atardece sobre los viñedos de Raimat que rodean el colegio y toca hacer el “final del día”. Quince minutos de reflexión compartida sobre lo aprendido. Los niños se autoevaluan del 1 al 4. Suena una música tranquila mientras piensan un minuto en silencio y luego abandonan el aula de colores sin necesidad de que suene un timbre.

23 feb

Rebelión contra la “dictadura” de las notas en clase.

  • Francia está inmersa en un debate para cambiar el sistema de evaluación porque las calificaciones “no son objetivas ni señalan si el alumno progresa”
  • Las familias lamentan que la información que les llega sobre el desempeño de sus hijos “es muy escueta”, en un sistema que cada vez incorpora más exámenes
  • La autoevaluación, el estudio de otros aspectos como la socialización o establecer objetivos de curso, entre las propuestas alternativas
Una encuesta a 25.000 alumnos constata que faltan hábitos y técnicas de estudio

 

¿Son los exámenes la mejor manera de evaluar a los estudiantes?

¿Qué significa un 7 en Lengua? ¿Y un 6 en inglés? ¿Qué puede y qué no puede hacer el alumno que obtiene estas calificaciones?

Estas preguntas se han hecho en Francia, donde se ha promovido todo un debate en torno a la conveniencia de rediseñar el sistema de calificaciones. “La calificación [numérica tradicional] no es tan objetiva como parece. No señala si el alumno ha progresado y no indica qué debe hacer el alumno para avanzar”,  reflexionaba el Ministerio de Educación cuando planteó la cuestión.

Esta opinión la comparten cada vez más expertos del sector. Mientras el sistema educativo progresa, cambian los métodos, enfoques y manera de trabajar en el aula (las famosas competencias), se sigue utilizando el mismo sistema para evaluar a los alumnos que hace décadas. Un método que encasilla, selecciona y margina al alumno, afirman; el mismo que se utilizaba cuando apenas un 10% de los estudiantes aspiraban a alcanzar el bachillerato y no se atendían las diferencias entre unos y otros.

Y mientras se plantea este debate, el sistema español incluye cada vez más pruebas y exámenes. Con la LOMCE y sus pruebas de final de ciclo, un alumno que llegue hasta Bachillerato tendrá que pasar al menos tres exámenes –tres notas–, e incluso alguna más en Comunidades como Madrid, que tiene sus propias pruebas adicionales.

A las familias les parece un debate necesario. “Las notas no reflejan los conocimientos del alumno”, opina Jesús Salido, presidente de Ceapa, la confederación de asociaciones de padres y madres. “Y la información que nos llega a los padres sobre el desempeño de los alumnos, más allá del número, es muy escueta”, añade. “Solo cuando hay problemas de comportamiento nos citan en los centros. A veces –lamenta–, aunque quieras ir a interesarte te dicen que si el alumno va bien no hace falta que vayas”.

Rafael Feito, catedrático de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid, también considera que “la evaluación debería reflejar bastantes aspectos. Es verdad que son subjetivos, pero el alumno agradece que se tengan en cuenta más cosas”, sostiene. Él intenta hacerlo, explica qué evalúa e intenta incluir otros aspectos. Aunque es cierto que su caso es a nivel universitario y allí la situación es diferente.

No se trata de suprimir las notas

A la espera de que se conozcan las conclusiones de la conferencia nacional que estudia el tema en Francia, ya se sabe que el objetivo no es “suprimir las notas”, tal y como se simplificó en su momento. La meta más bien es cambiar el sistema de evaluación en su conjunto. “El objetivo de la reforma del sistema de evaluación es conseguir que la evaluación demuestre el progreso del alumno, le indique los aspectos en los que debe mejorar y cómo lograrlo. Se ha constatado que el sistema de notas vigente no consigue estos objetivos: la nota no es suficientemente objetiva, no matiza la evolución del alumno, le discrimina y le puede encasillar”, describieron los medios franceses en algunos avances.

Salido, de Ceapa, lo explica con sencillez. “Un 6 para un alumno determinado puede ser una excelente nota si partía de un 0. Y para uno que no tiene problemas y empezaba desde el 7, un 9 puede no ser tan bueno. Pero la evaluación solo acaba mostrando que el primero tiene un 6 y el segundo un 9, sin matices”, pone como ejemplo. Frente a esto, otro caso, las pruebas europeas de idiomas, con seis posibles niveles de destreza (de A1 a C2), son más claras. Cada nivel tiene una descripción del conocimiento que implica adquirirlo.

Expertos como el doctor en E-learning e investigador  Juan Domingo Farnós creen que detrás de este debate se esconde en realidad el objetivo de Francia de mejorar en las pruebas PISA, pero saluda la iniciativa. “La evaluación está muy cuestionada. Actualmente se basa en la llamada evaluación sumativa, que se realiza al final del proceso de aprendizaje”, explica. “Se pasan unas pruebas estandarizadas al alumno, se piden unos objetivos, y si llegas eres apto y, si no, quedas segregado y fuera del sistema”, añade. “La evaluación personalizada es la clave”, asegura.

En su opinión, “el proceso de aprendizaje debe ser una evaluación en sí”. Él habla de evaluación formativa y formadora, con autoevaluaciones, de manera que no sea necesario “que nadie ponga una prueba final que establezca si eres apto”. Sin embargo, Farnós opina que el cambio necesario va más allá y cita la “educación disruptiva”, un cambio total de la educación, pero no solo. “Para arreglar las cosas hay que hacerlo todo a la vez, la educación por sí sola no cambia nada”, sostiene. Ese parece otro debate, aunque él insiste en el argumento.

Sin ser tan radical en su conjunto, Feito coincide con la idea. Según opina, uno de los efectos perniciosos de las actuales evaluaciones es que “se pospone el trabajo hasta el final”. Con un tipo de evaluación más continua “se trabaja desde el primer día”. Y lo vincula incluso al tamaño de los grupos: “En una clase pequeña no tendría ni sentido el examen porque se sabría qué sabe cada alumno”.

En este sentido, Salido lamenta la proliferación de evaluaciones que ha traído consigo la LOMCE. “Ha roto la evaluación continua, te juegas todo el curso en el resultado de una prueba concreta y se rompe incluso el criterio del profesorado durante toda la etapa. No estamos de acuerdo con este criterio”, afirma.

El ejemplo Trabenco

Estos métodos tampoco son ciencia ficción. Ya se desarrollan en algunos sitios. En el  colegio Trabenco de Leganés, “la evaluación que tiene realmente peso es la evaluación cualitativa”, según explica su director, David Fernández. Desde hace años, en este centro se evalúan “aspectos como el estilo de aprendizaje del niño, cómo es su socialización, cómo se relaciona con adultos u otros compañeros o su proceso madurativo”, ilustra.

Fernández habla continuamente del concepto “triangulación”. A partir de 3º de Primaria los chicos se autoevalúan. Las familias se implican totalmente. Se realizan reuniones periódicas con los padres –dos o tres al año– en las que a tres bandas (docentes, familia y alumno) “vemos dónde estamos y planteamos unos objetivos para el curso”. Estas metas tienen carácter escolar, pero también familiar. Y al final del curso se revisan los acuerdos alcanzados, qué se ha cumplido y qué, no para elaborar un informe para la familia.

No obstante, al final del curso en el Trabenco también tienen que plegarse al sistema de notas por obligación de la Administración, pero Fernández explica que las familias están tan implicadas con el método que a veces a modo de protesta simbólica ni las abren y las devuelven cerradas y firmadas.