12 abr

Destiñendo la infancia

El otro día uno de mis sobrinos me dijo: ¿Sabes que significa COLE? Cárcel Obligatoria Llena de Exámenes. Me lo dijo con humor, riéndose, es más de ahí enlazamos con otros “chistes”. Pero a mí se me quedó una espinita de… tristeza.

Todos hemos sido niños y todos hemos renegado alguna vez del colegio pero eso no significa que no sea triste. Es triste que tu visión de un sitio al que vas todos los días sea el de una cárcel a la que te obligan a asistir  para hacer cosas que no te gustan; si es triste en un adulto, ¡cuánto más en un niño! .

Pero el caso es que los más pequeños, por regla general van contentos al cole, les gusta, lo pasan bien, se sorprenden cada día, ¡les emociona aprender!

 .
¿En qué momento se da el salto de una cosa a la otra?

Bueno, no creo que sea un salto, creo que es un proceso que de manera progresiva cambia la sorpresa por aburrimiento y la emoción del aprendizaje por la tensión y el estrés de las notas. Y creo, sinceramente y tras la experiencia, que los motores de ese proceso de desteñido interior son:

  1. Los deberes. Los deberes excesivos, repetitivos y aburridos son un peso muy grande para unas alas tan pequeñas. Traspasan el aula y se cuelan en casa impregnando todo: el tiempo de juego, las actividades en familia, los planes de fin de semana, las cenas tranquilas y despreocupadas, la sonrisa de mamá…
  2. La metodología. En infantil el aprendizaje se toca, se oye, se mancha, se ríe, se canta, se juega, se corta, se comparte, se arrastra por el suelo, se grita, se pincha, se recrea, se saca al patio, se cocina, se patea, se pinta, se disfruta. Conforme avanzamos en cursos comienzan a desaparecer los colores, muchos de esos métodos se diluyen, la mayoría del tiempo se pasa sentado en una silla, atendiendo y en silencio. ¿Será el cambio de método el que hace “serio” el aprendizaje? ¿Será que lo “serio” tiene menos emoción? ¿Será que perdemos entonces la alegría del proceso a través del cual llega el aprendizaje?
  3. La evaluación. Las todopoderosas calificaciones engullen a los alumnos, les marcan el objetivo a seguir y los etiquetan; obsesionan a los padres y nublan a los maestros (por suerte cada vez menos). Lo importante ya no es aprender sino demostrar en un momento concreto, de una manera específica y con unos contenidos estrictos… que eres capaz de memorizarlo.

Y así, queridos adultos, de esta manera tan interiorizada socialmente, es como estamos destiñendo la infancia.

Ana Ayala. Pedagoga en Cadakual Iniciativa Social S.Coop.
17 ene

Lo dijimos en Facebook (Diciembre 2016)

31 diciembre

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29 diciembre

“Es a partir del momento en que el adulto les permite, o no, jugar con determinado juguete, que se convierte, a ese juguete, en un juego sexista. Y esa actitud responde a un factor cultural, por tanto educable.”

¿El juego y los juguetes siguen marcados por los estereotipos de género?

27 diciembre

¡¡Vacaciones escolares!! :)

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19 diciembre

Jugando educamos, eligiendo educamos, regalando educamos.

Ekilikua

“Si estás pensando en qué regalarles este año…” – ¡¡8 Ideas para un consumo responsable de juguetes!!

18 diciembre

Estrategias para facilitar el aprendizaje; llamando la atención de los alumnos, haciendo más divertida la clase, sorprendiendo con algo diferente…

“El estado de nuestras emociones es, en realidad, el que determina la capacidad para razonar y aprender”

Sin atención no existe aprendizaje. Eso es algo que todo docente sabe, y por…
16 diciembre

Un bonito corto con un mensaje… o varios, claritos :)

15 diciembre

¿Qué contamos?

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11 diciembre

Fantástico artículo sobre neuroeducación, con ejemplos y detalles.
“No aprendemos a base de memorizar conceptos, repitiendo y repitiendo, sino de hacer, de experimentar y, sobre todo, de emocionarnos.”

Los reciente descubrimientos acerca de cómo funciona el cerebro están arrojando luz sobre los procesos de aprendizaje. Entender mejor cómo adquirimos nuevos conocimientos puede ayudarnos a mejorar …

9 diciembre

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Asociación Asperger Murcia

El TDAH y el Asperger aparecen juntos con frecuencia, pudiendo dificultar el diagnóstico y desorientar a las familias y profesionales.

5 diciembre

“Enseñarles a leer mientras no lo necesitan, no les interesa y no es su momento, significa presionarles. Y la presión, evidentemente, desmotiva, y lo que no motiva es muy difícil que se aprenda significativamente.”

Prácticamente todos asociamos la escolarización con el aprendizaje de la lectura y la escritura. ¿Tú no? Pues vaya por delante mi enhorabuena.
20 dic

Lo dijimos en Facebook (Noviembre 2016)

30 Nov.

Rompamos anclajes. La educación es (o debería ser) el aprendizaje de herramientas que nos permitan “volar”.

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27 Nov.

Pues clarito y en un minuto.
Cualquier cosa que aprendes la puedes desaprender. Es hora de superar algunas enseñanzas.

Vídeo 

23 Nov.

“la educación es el arte y oficio sublime de aprender mientras se enseña y de enseñar mientras se aprende.”

Me contaba Pilar Ugidos, buena amiga y maestra artesana, que el centro y la esencia de la educación no son ni los maestros ni los alumnos: son las relaciones. Jaume Cela se agarra a la filosofía de Joan Carles Mèlich para concluir que el verbo que conjuga el educador es estar allí. Estar presente, e…

21 Nov.

Interesante el programa de ayer de Salvados.
Adolescentes, deberes, decisiones de futuro, estilo educativo…

ADOLESCENTES: un Salvados para ellos, para sus padres, sus profes, para los que lo fuimos, para los que lo serán
https://t.co/SIeJDFwxAD

¿Cómo se ve el mundo desde los ojos de nuestros hijos? Salvados propone este domingo una reflexión sobre el nivel de exigencia que se impone a los…

20 Nov.

Otra fantástica entrevista a Ken Robinson.
“Afortunadamente, la educación va más allá de los discursos de los políticos. Yo trato de ayudar a la gente para que sean ellos los que modifiquen el sistema.”

17 Nov.

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16 Nov.

Unas pautas sencillas para que practiquemos los adultos…
“La gestión emocional nos permite conocer cómo reaccionamos ante los estímulos que nos rodean y saber calibrar la cantidad de energía que queremos invertir en nuestra respuesta, por lo que nos ayudará a no gastar nuestras fuerzas de forma inadecuada y ser más resolutivos. ”

¿Cómo enseñar a los niños a gestionar emociones como la ira, la rabia o la frustración? Descubre mis herramientas de gestión emocional en la infancia.

14 Nov.

“Los educadores debemos entrenarnos para detectar el potencial, no las carencias” (Macu Resines).

No hay texto alternativo automático disponible.

11 Nov.

Otro ejemplo de cambio. Cada vez más.
“Fomentamos el gusto por el aprendizaje. Los niños están motivados y quieren venir al colegio. Queremos que sean felices, es la mejor manera de aprender.”

El colegio Vadorrey no tiene deberes y ha cambiado los exámenes por “repasos” sin nota numérica.

9 Nov.

“La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejándola libre para que se desarrolle”, afirmó María Montessori.

La neurociencia da la razón a Montessori. Los hallazgos de los últimos años están ayudándonos a comprender por qué esta pedagogía potencia el desarrollo.

6 Nov.

3 Nov.

“La clave de los centros que han adoptado la teoría de Gardner es que los mismos contenidos se abordan desde esas ocho inteligencias -lingüística, lógico-matemática, visual-espacial, musical, corporal, intrapersonal, interpersonal y naturalista-, de forma que “todos pueden aprender y nadie queda excluido”. ”

¿Y si los alumnos con más facilidad para resolver una ecuación o entender un texto no fueran los más inteligentes? ¿Y si estuviésemos marginando a los chicos a los que les cuestan más las mates y la lengua? ¿Y si el éxito dependiera del…

1 Nov.

Ciencia, historia, geografía, salud…
Una plataforma con vídeos educativos que merece la pena conocer.

Academia Play es una plataforma de aprendizaje multimedia a través de noticias y vídeos educativos.
14 may

¿Cómo re-imaginar la educación desde la escuela?

Nos gustan los artículos que hablan de nuevas posibilidades educativas. Éste además apunta factores importantes para esa transformación.
Publicado en www.forbes.es el 10 de mayo de 2015. David Martín.
No recuerdo que mi colegio fuera especial en ningún sentido. Una escuela tradicional, de pupitres alineados, con sus lecciones y dictados, sus exámenes de memoria, muchos deberes y escasas oportunidades de relacionarte con nadie, más allá del recreo (jugando al fútbol, exclusivamente). Por supuesto aprendí y crecí en aquellos años y sin duda algo ayudó a ser quien soy hoy, pero en aquel momento era una escuela bastante endogámica, donde no se producía nada útil a la sociedad y donde hablar con la persona de al lado se castigaba con una mirada severa o una reprimenda.

Hoy tengo un trabajo maravilloso que me permite conocer escuelas donde todo es distinto. Lugares casi mágicos, donde los chicos y chicas colaboran para crecer juntos, donde quien aprende algo lo comparte con los demás y refuerza su propio conocimiento en el proceso, donde los alumnos toman decisiones, asumen responsabilidades y negocian, donde se fomenta la creatividad y la educación emocional, donde se sabe que lo normal es ser distinto, donde se practica la empatía y se aprende a resolver problemas reales. Y además donde se aprende matemáticas, ciencias sociales o biología.

Ya existen muchas escuelas así, y serán cada vez más. La educación ya no responde a las necesidades de hace siglos, cuando se concibió el sistema en respuesta a una sociedad industrial que necesitaba unas rutinas, unas competencias y unos procesos que ya no funcionan en la actualidad. Vivimos en una sociedad más interconectada, más imprevisible y menos jerárquica que en siglos anteriores y la educación ha permanecido casi inmóvil frente a esas transformaciones.

El mundo actual requiere re-imaginar la forma de aprender y enseñar, y por suerte hay colegios e institutos que lo están haciendo cada día, en España y el resto del mundo. Son escuelas que entienden y protagonizan el cambio. Escuelas “changemaker” que están a la cabeza de lo que será la educación en el futuro.

Estos son centros educativos muy distintos entre sí; grandes y pequeños, públicos y privados, urbanos y rurales, y se encuentran en todos los rincones del mundo. Pero les une unos factores casi imprescindibles para liderar esa transformación tan necesaria.

Tienen visión. Son centros educativos que se esfuerzan constantemente por mantenerse despiertos, por fomentar habilidades como la empatía, la resolución de problemas, la colaboración con los demás, la creatividad o la resolución de conflictos.

Tienen un equipo y un proyecto. ¿Se imagina poner en marcha un proyecto o una empresa sin elegir las personas que lo conforman? Esa es la dificultad para miles de centros educativos hoy día. Sin embargo hay excepciones donde el proyecto del centro es capaz de sobrevivir a esta incertidumbre. Es el maestro o la profesora quien de verdad “agita” un centro escolar, y seguramente todos conocemos casos de docentes aislados capaces de dinamizarlo o revolucionarlo con su presencia. Imagine todo un equipo docente trabajando juntos y alineados.

Están abiertos a la comunidad. Son colegios cuyas familias participan de lo que ocurre y no se limitan a esperar extramuros a que “le devuelvan a su hijo”. Sobre todo, son escuelas capaces de ejercer un rol como dinamizadores locales: realizan servicios a la comunidad, abren sus instalaciones a movimientos vecinales y ciudadanos, y se basan en la participación de distintos actores como una oportunidad para el aprendizaje compartido.

Son innovadores. Demuestran interés y habilidades para experimentar y poner en práctica nuevas ideas. Investigan constantemente y están al tanto de tendencias en el sector, incluso las generan. Fomentan una cultura transformadora tanto en el propio centro como fuera de él, con la comunidad.

Son influyentes. Sienten el compromiso por compartir y co-crear.Entienden la educación como un bien común y ejercen su responsabilidad asumiendo que son los actores más autorizados para mejorarla.

Practican el aprendizaje activo. El foco no está en que los alumnos y alumnas “aprueben” sino en que “aprendan”. No hay emoción si estamos dormidos en clase, y sin emoción no hay aprendizaje. Por eso los niños contribuyen activamente en su propio aprendizaje y son conscientes del movimiento del que forman parte. El ambiente es colaborativo. Porque el proyecto también es suyo, les pertenece, se han adueñado de ello.

David Martín Díaz es director de Educación y Jóvenes en Ashoka España. Ashoka es la mayor red de emprendedores sociales del mundo y está trabajando para cambiar el paradigma de la educación movilizando el ecosistema y reconociendo a aquellos colegios visionarios que están educando niños, niñas y jóvenes “agentes de cambio”. En mayo Ashoka presenta estas primeras Escuelas Changemaker en España.

05 mar

¿Cómo despertar la curiosidad en los niños?

Si queremos motivar y despertar la atención de nuestros hijos, alumnos, es importante que sepamos qué mecanismos utiliza su mente para procesar la información... hasta aprenderla. No memorizamos todo lo que nos llega, no aprendemos todo lo que nos explican, para eso ¡tiene que tocar nuestra emoción! ¡Hay que despertar la atención desde dentro!
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¿Falta de atención o falta de interés? ¿Cómo despertar la curiosidad en los niños?

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Es habitual escuchar a los padres aconsejar a sus hijos, en la puerta de la escuela antes de ingresar, “Presta atención, hazle caso a la maestra”, “Por favor concéntrate”, deseando que está vez el niño le haga caso y no genere problemas.
También se escucha a los maestros y profesores en las aulas, exigir: “¡Presten atención!”, “¡Por favor, silencio y escuchen!”, “¡¡Sentados!!”, o pedidos similares.

La atención no se pide, el silencio no se exige, la concentración no se fuerza. Son estados anímicos que se generan, se ganan, se conquistan. Si un niño tiene curiosidad, si le gusta lo que mira y le llama “la atención”, lo querrá aprender, y naturalmente, va a disponerse a escuchar en silencio, con atención y concentración.

La atención es un resultado de un proceso, de un clima del espacio en donde están niño, educador y lo que se quiere enseñar.

Por supuesto que un maestro puede pedir y exigir respeto; también es correcto que un padre le recuerde al niño que debe ser considerado, hacer caso, prestar atención. Pero, si esto se reclama verbalmente desde afuera, el niño solo lo percibirá como un deber impuesto.
Si no hay una motivación, algo que lo toque anímicamente, no surgirá el compromiso desde adentro; a lo sumo, el niño se mostrará obediente y en aparente atención, para no recibir un castigo posterior.

¿Cómo despertar la curiosidad?

La neuroeducación es la ciencia que estudia el funcionamiento del cerebro, y aporta conocimientos para ayudar, a niños y sus educadores, en su proceso de aprendizaje y enseñanza.

La neuroeducación ha demostrado que desde la anatomía y funcionalidad del cerebro, la emoción y la razón están ligadas. Es decir, que no se puede aprender algo, si no se siente nada por ello. A lo sumo, algo puede ser memorizado abstractamente, pero si esto no tocó emocionalmente nada dentro del alumno, lo olvidará en el tiempo.

Dicho desde un lugar científico, toda información sensorial, aquello que entra por el oído, vista, olfato, tacto, gusto, antes de ser procesada por la corteza cerebral (áreas del cerebro destinadas a los procesos mentales y cognitivos), pasa por el sistema límbico o cerebro emocional, en donde adquiere un sentido emocional: un gusto, placer, una relación con algo propio, simpatía.
Una vez que el cerebro límbico aceptó gustoso el ingreso de la información, permitirá su paso a la corteza cerebral, la cual admite el aprendizaje desde la razón.

En otras palabras, la información llega desde afuera, golpea las puertas de las emociones. Si estas se despiertan, el niño se entusiasma, siente alegría, placer por lo que escucha, ve, toca.
Si el niño se entusiasma, se interesa. Si el niño se interesa, está listo para aprender, memorizar, fijar ideas y conceptos de forma natural y no forzada.

Seguramente ustedes recordarán, en su infancia, aquel profesor o pedagogo que los llevó a dar un paseo y les enseñó sobre el ecosistema; o cuando hicieron un experimento y se sintieron tan entusiasmados que nunca olvidaron su resultado. Seguramente también recuerdan aquel maestro apasionado, que los hacía reír, los hacía sentir, y sus clases eran maravillosas, y maravillosas eras las notas de las evaluaciones, ¡y no les costaba estudiar y aprender!

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Ese maestro les hizo sentir y amar lo que les quería enseñar.

Lo que enciende el aprendizaje es la emoción, que despierta curiosidad y, luego, la atención. Insisto, la atención no se puede producir simplemente demandándola, exigiéndola; menos aún, la curiosidad. Hay que despertarlas desde dentro del que aprende.

La neurociencia demuestra que es más sencillo y fácil aprender, prestar atención, despertar la curiosidad, si aquello que me quieren enseñar, me toca por adentro, me hace sentir, me despierta amor.
Cuando el amor se hace presente, los ojos de los niños brillan repletos de curiosidad y alegría, y eso es el combustible que los impulsa a aprender.

Por supuesto, sepan que puede haber otros factores afectando el cerebro del niño, e imposibilitando un proceso de aprendizaje saludable. Las horas de sueño y descanso, mala alimentación, excesivas horas frente a una pantalla, vivencias estresantes en la familia, son algunas de ellas.
Un buen docente, un docente capacitado, emocionalmente comprometido con lo que hace, con vocación y dedicación, puede estar dando todo, pero se empieza en la casa. Si el niño no descansa bien, las horas que necesita, no come saludablemente, pasa sus horas libres delante de la pantalla, o sufre situaciones de estrés en su hogar, no estará disponible para aprender, para razonar, para prestar atención.

Entre padres, maestros y terapeutas compartimos un compromiso. Si entre todos somos conscientes y amamos lo que damos, el niño naturalmente crecerá, y aprenderá.

Por último, recordemos que no sólo somos seres emocionales y racionales. Esto, está recubierto y permeado por un Espíritu. Somos seres espirituales, emocionales y racionales, en un cuerpo físico. Estos cuatro pilares nos conforman, nos abarcan, y necesitan de buenas experiencias para evolucionar desde el amor y la alegría.

Fuente: Caminos al SER